El kéfir o yogur búlgaro es un producto lácteo parecido al yogur líquido, fermentado a través de de un conjunto de levaduras y bacterias . Es un lácteo que al igual que el buttermilk va fenomenal para los bizcochos. Con limón o naranja quedan deliciosos.
250 gr de harina Schär Mix C - Repostería 250 gr de azúcar 3 huevos L 100 ml de aceite de oliva 130 ml de Kéfir Ralladura de una naranja El zumo de una naranja 1 sobre de levadura de repostería Una pizca de sal
Precalentamos el horno calor arriba y abbajo a 180 ºC. Engrasamos con spray desmoldante nuestro molde Bundt. Tamizamos la harina con la levadura y reservamos. En nuestra batidora con varillas batimos los huevos con el azúcar y la pizca de sal, hasta que dupliquen su tamaño. Incorporamos el aceite, el kéfir y el zumo de naranja y mezclamos. Añadimos la ralladura, la harina con la levadura y batimos hasta que este completamente homogéneo. Vertemos la masa en el molde y golpeamos suavemente el molde sobre la encimera para que la masa se asiente bien. Lo introducimos en el horno durante 50 minutos ó hasta que al pinchar en el centro con un palito o brocheta, salga completamente limpio. Sacamos el molde del horno y dejamos reposar 10 minutos sobre una rejilla antes de desmoldarlo. Desmoldamos , dejamos enfriar y listo para servir ;)