Escaldar en agua hirviendo durante 5 minutos. Escurrir en papel de cocina y reservar.
Mezclar muy bien el queso con el ajo y el perejil. Poner en manga pastelera y rellenar el apio. Reservar.
Poner, en un cazo hondo, el aceite a 170º. Si no se tiene termómetro, a fuego medio. No interesa que doren pronto. Comprobar la temperatura echando una gota de masa, si se hunde y flota, está lista.
Con unas pinzas, coger el apio, pasar por la masa, escurrir el exceso y poner en el aceite caliente.
Freír unos 6 minutos por cada lado, sacar y colocar en papel de cocina.