Esta carne es muy fácil, nos la preparó mi hermana y mi cuñado este verano cuando fuimos a comer a su casa. Queda super tierna y muy jugosa. Es la parte de la cabecera de cerdo, vamos las chuletas de toda la vida pero comprando en un trozo y partido en trozos no muy grandes pero tampoco muy pequeños. Yo le he hecho algún cambio a la receta pero porque no me acordé de comprar algún que otro ingrediente. Este fue el resultado:
INGREDIENTES Trozo de cabecera de cerdo Cebolla 3 dientes de ajos Aceite Sal ELABORACIÓN Pedimos al carnicero que nos parta unas tiras anchas de cabecera de cerdo, ( yo las pedçi como de 4 dedos de anchas). Le decimos que nos las corte en trozos medianos.
En una cacerola ponemos un chorro de aceite y doramos la carne bien por todos los lados. Yo en la primera tanda puse los ajos con piel para que se frieran, y el aceite cogiera todo el sabor. Vamos sacando a un plato y reservamos.
Cuando esta toda la carne dorada, ponemos carne, toda la cebolla y el resto de carne. Echamos un chorro de vino tinto (puede ser blanco).
Tapamos y dejamos que se vaya cocinando moviendo de vez en cuando. Cuando la carne esta tierna que se separe del hueso la retiramos del fuego. Rectificamos de sal si es necesario.
Si nos quedase muy caldoso sacamos la carne y dejamos destapado para que reduzca un poco la salsa. Yo en este caso acompañe de patatas fritas y una ensalada.