Me encanta el café, pero cuando llega el verano hace demasiado calor para tomarlo caliente. Por eso, el que más me gusta es el café helado. Es ideal para refrescarnos y para tomar una merienda fresquita.
A veces, solo lo tomo con hielo, pero en ocasiones especiales me lo preparo así, para darme un buen capricho.
Primero , hacemos los cafés , los mezclamos con la leche y el azúcar y dejamos que se enfríen. Si los queréis más dulces le ponéis más azúcar, al gusto. Los metemos en el frigorífico a que terminen de enfriar.
Montamos la nata con el azúcar glas, bien fría y la ponemos en una manga pastelera.
¿Te apetece uno?
Lo mismo os apetece hacer alguna de estas recetas que os dejo en vídeo, y suscribiros a mi canal de YouTube