Si te gusta el café y quieres un postre sencillo, prueba este Café Irlandés estilo Martín Berasategui, lo vas a flipar. La preparación es extremadamente fácil y sencilla. El sabor y la textura, fuegos artificiales para el paladar.
Este postre no es el clásico café irlandés tradicional, el de toda la vida. A esta receta se le añaden yemas de huevos para obtener una crema cuajada irlandesa. La combinación con la nata montada es, sencillamente, sensacional.
Estaba yo el otro día en mi sofá, mirando el programa de cocina de David de Jorge, sí, el archiconocido “Robin Food: atracón a mano armada“. En esas que ese día vino Martín Berasategui
Se puso a hacer un postre, una especie de café irlandés, como una crema cuajada a la irlandesa. Lo vi tan sencillo, tan rápido y con tan pocos ingredientes que pensé… ¡Tengo que hacerlo!
La historia de cómo se originó el café irlandés o Irish coffee es muy peculiar. Podríamos decir, como lo haría Amador Rivas en la serie de televisión ‘La que se avecina‘, que se trató de una argucia 
Para encontrar el origen tenemos que remontarnos unos 80 años, sobre la década de los cuarenta del siglo pasado, concretamente en el año 1943. Debemos ir a la localidad de Foynes, muy cerca de Limerick, en su aeropuerto.
Aquel invierno fue muy duro en esa región. En una de sus noches, un vuelo con destino a Nueva York tuvo que volver al aeropuerto de Foynes, ya que el tiempo atmosférico era terrible. Allí esperaba el personal del restaurante para darles algo de comida y bebida caliente a los fatigados pasajeros.
Al Chef del restaurante, Joe Sheridan, se le ocurrió poner un poco de whisky irlandés en el café de aquella gente. Aquel café fascinó a todos los pasajeros y uno de ellos preguntó al Chef si ese café era brasileño. El Chef, con mucha picardía respondió: “No, es café irlandés“.
En primer lugar, decir que preparar este café irlandés estilo Martín Berasategui es de lo más sencillo que encontraréis en nuestro blog.
Primero infusionaremos café soluble en una mezcla de leche y nata. Sí, café del normal, del que todos tenemos en casa. Después, mezclaremos unas yemas de huevo con azúcar y whisky, para añadirlo a la mezcla anterior. Una hora y media al horno y ya tendremos nuestra crema cuajada irlandesa, ¿Os lo puedo poner más fácil?
El mayor esfuerzo que tendréis que hacer será mezclar las yemas de huevo con el azúcar con unas varillas manuales, ¿Pero sabéis qué? ¡Creo que lo conseguiréis!
Y os estaréis preguntando… ¿Y qué hago con las claras restantes? ¿Las puedo aprovechar? ¡Por supuesto! ¡Aquí no se desperdicia nada! Al contrario, pasaros por esta receta clásica de panna cotta italiana.

Raciones
6
10
1
30
15
1
55
250 g de leche
250 g de nata (M.G. 35%)
15 g de café soluble
5 yemas de huevo
85 g de azúcar
1 c.s. whisky
100 g de nata (M.G. 35%)
1 c.s. de azúcar glas
Cazo mediano
2 boles
Varillas
Colador
6 vasos de cristal
Vaso mezclador
Varillas eléctricas
Manga pastelera
¡Esperamos que os haya gustado y que nos hagáis llegar vuestros comentarios así como vuestras réplicas en Instagram!
Y recuerda…
¡La sartén por el mango!
20 de septiembre de 2021

Cristian Álvarez

Cristian Álvarez

Cristian Álvarez