Esta receta la vi hace tiempo pero no se porque cuando llegaba la temporada de cerezas no me acordaba de prepararla, y como las cerezas es una fruta que ya está buenísima por sí sola, no suelo usarlas en ningún postre. Esta vez me decidí porque no tenía nada para tomar de postre y a los peques les apetecía algo dulce para la merienda y que mejor que un postre casero y con lacteos y fruta, vamos un toso en uno. Esta receta se la copie a Toñi del blog ¿Qué se cuece en la cocina?, le he quitado un poco de azúcar, ya sabéis que no nos gustan los postres muy dulces, y le he añadido queso. Ella la ha preparado con higos (lo probaré en cuanto llegue la temporada), asi que supongo que cualquier fruta de esta temporada de verano nos puede servir y quedar super rica. Este fue el resultado:
INGREDIENTES 120 gr. de azúcar 100 gr. de maizena 90 gr. de harina 1 pizquita de sal 4 huevos M 200 gr. de nata de cocinar (tiene menos grasa que la de montar) 200 gr. de leche semidesnatada 200 gr. de requesón Opcional azúcar glass para decorar ELABORACIÓN La receta es muy fácil, se mezcla todo en una fuente menos las cerezas. Se bate bien. Echamos en un molde, yo use uno de silicona.
Partimos las cerezas a la mitad, les quitamos el hueso. Las colocamos por encima.
Hornemos a 180º durante 30 minutos aroximadamente, para saber si esta hecha hay que pincharla con un palillo, un aguja y si sale limpia sacamos. Se puede comer templada o fria, de las dos maneras está rica.
Cuando este templada se desmolda. Antes de servirla podemos espolvorear con azúcar glass por encima a nuestro gusto.