Los cítricos y el jengibre son una perfecta combinación y hacen este cake ideal para ese té de media tarde, o para completar un energético desayuno con el que afrontar el día. Naranja, limón, pomelo, mandarina, lima, kumquats, .... elige tu propia combinación y a hornear!
Ingredientes
Para el glaseado
almíbar
naranja confitada
Preparación
Precalentar el horno a 175º.
Preparar un molde rectangular, engrasarlo y poner una banda de papel de hornear por la parte más ancha, eso nos facilitará el desmoldado.
Rallar la piel de los cítricos, en este caso limón, naranja y mandarina. Mezclarlos en un bol con el azúcar y reservar.
Tamizar la harina, la levadura y la sal en un bol y reservar.
Ver imagen
Separar las yemas de las claras, y montar éstas a punto de nieve. Reservar.
Batir la mantequilla con el azúcar, incorporar los huevos uno a uno, mezclarlos bien antes de añadir el siguiente. Verter el limoncello e integrar en la mezcla.
Incorporar, en un par de veces, las claras montadas, ayudándonos con una espátula y movimientos envolventes.
Ver imagen
Cortar en trocitos el jengibre confitado y reservar.
Escurrir los kumquats, trocearlos y reservar. Reservar el almíbar para el glaseado.
Añadir la harina a la mezcla con espátula, retirar antes una poca para enharinar los kumquats y el jengibre.
Incorporar los frutos y repartirlos bien por la masa.
Rellenar el molde.
Ver imagen
Hornear durante 45 - 50 minutos aproximadamente, al pincharlo con un palillo debe salir limpio. Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.
Para el glaseado cortar en pequeños daditos la naranja confitada y colocarlos amontonados en la superficie del cake. Rociar la superficie con el almíbar de los kumquats. Listo para disfrutar!
Ver imagen