Calamares rellenos de gambas al ajillo, jamón, huevo y atún. ¡Riquísimos!

Qué tal estáis? 

Por aquí de vuelta a la normalidad, al trabajo y la verdad es que esta semana está pasando volandooo... y eso es muy buena señal dicen.. jeje!



¿Y qué traigo hoy? pues, si os digo la verdad son los mejores calamares rellenos que he probado nunca, están tan buenos... y no es porque los haya hecho  yo, es porque, simplemente, están riquísimos!!



Allá va la foto (cuidado con chupar la pantalla...)





Si, tranquil@s... allá van los ingredientes!!



5 Calamares grandes

aceite

sal

harina



Para el relleno

4 huevos hervidos

300 gr gambas peladas y hervidas

Ajos

150 gr jamón serrano

Atún

pimentón dulce

pimienta negra



Para la salsa

cebolla 

250 ml vino blanco

500 ml agua

perejil

tomate triturado (azúcar y sal)

especies: pimentón dulce y nuez moscada



NOTA: por cada cantidad de vino, dos de agua.



¿Empezamos?



Vamos a hacer primero las gambas al ajillo, en sartén, que es más rápido.

Ponemos aceite en la sartén a fuego medio, cortamos los ajos en trocitos y añadimos, ahora las gambas, un poco de sal, pimentón dulce y pimienta negra al gusto. Removemos de vez en cuando.

Mientras se están haciendo, cortamos en trocitos los huevos, el jamón y desmenuzamos el atún. 

Una vez listas las gambas también las troceamos y las juntamos con la mezcla que tenemos, echaremos también el poco caldito de las gambas al ajillo.



Limpiamos los calamares, yo los compré los que encontré más grandes y ya limpios, si los tenéis que limpiar en casa podéis poner en el relleno las aletas y las patas, aunque le daremos una vuelta en la sartén.



A continuación con la ayuda de una cuchara rellenamos los calamares, apretamos el relleno y para cerrarlos les ponemos un palillo para que no se salga.



Los enharinamos un poco y le damos una vuelta en la sartén, una vez veamos que están hechos los sacamos y le quitaremos el "rebozado". Reservamos.



Cortamos la cebolla, sofreímos hasta que esté casi hecha, añadimos  los calamares, les damos una vuelta, añadimos el vino blanco, el agua, el perejil (en trocitos muy pequeños), tomate triturado que previamente le hemos puesto una cucharadita de azúcar y una de sal para quitarle la acidez, y pimentón y nuez moscada. 

Dejamos, a fuego medio-alto, unos 20-25 minutos y listo.



Aviso: no se tarda tanto como parece, es más largo de explicar que de hacer... jeje!





Espero que os gusten tanto como nos gustaron aquí.



                                                                                                                                             Bárbara