
Ese libro que mi buena amiga Kenia me regaló. La cocina de Nicolasa. ¡¡¡¡¡¡Zassssss!!!!
Pedazo de recetón. No te la puedes perder.
Como tapa, como entrante o como segundo plato... ¡Total!
¡A por ella!.
Ingredientes:

Deben elegirse pequeños.Se limpian, cuidando de no romper las bolsitas de tinta: se les quita la espadita y la tela que tienen por encima, separando la tinta, los ojos y un bultito que tienen. Después de bien limpios en agua se pica todo el interior del calamar muy picado: advirtiendo que la tinta hay que dejarla en una tacita.
Se pone en una sartén aceite con cebolla bien picada y un diente de ajo, también muy picado. Cuando la cebolla haya tomado el colorcito dorado se le agrega el picadillo; se rehoga en buen fuego y siempre suelta un juguito que hay que hacer que lo reciba otra vez el jugo al picadillo, hasta que salga el aceite.
Se le añade un poco de perejil picado, y como para una docena de calamares una cucharadita de pan rallado. Cuando todo esté bien unido, se rellenan los calamares; después de rellenos se cosen con medio palillo y se saltean en un poco de aceite que esté frito con un diente de ajo.
Se pone en una cacerola aceite con media cebolla cortada a lo ancho, un diente de ajo con su piel y una cortecita de pan. Se deja que se haga con lentitud, y cuando esté hecho se le añaden dos o tres cacillos de caldo.
Las tintas se machacan bien y se deslíen con un poco de caldo, y cuando estén bien desleídas se les añade a la salsa; se pasa por un chino y se agregan dos cacillos de tomate que ya está preparado. Cuando se vea que la salsa está bien condimentada se agregan los calamares, quitando los palillos, y se les tiene un rato a fuego lento. Se sirven con costrones de pan, advirtiendo que la salsa debe estar espesita.