Habitualmente, se habla de caldereta de pescado. Normalmente, las calderetas son con patatas. No es normal combinar cordero y arroz.
En esta ocasión, nos saltamos todos los protocolos.
Hemos encontrado esta receta en la web de una cadena de alimentación y no nos hemos resistido a hacerla. El resultado ha sido un sabor diferente del arroz y la carne ha resultado muy tierna.
RECETAS SIMILARES:
FUENTE: Recetas Eroski
INGREDIENTES
ELABORACIÓN
Pedimos al carnicero que nos corte filetes de pierna de cordero de 2-3 cm de gruesos. Uno por comensal.
Los salpimentamos, los pasamos por harina y los sellamos en un poco de aceite en la misma cazuela que vayamos a utilizar. Reservamos.
Preparamos un litro de caldo de carne casero o de pastilla.
Picamos la cebolla, la zanahoria, el apio y el ajo.
En el mismo aceite en que hayamos frito el cordero, freimos el ajo y la cebolla. Cuando empiece a cambiar de color, añadimos apio y zanahoria y rehogamos todo.
Una vez bien rehogadas las verduras, añadimos medio vaso de vino blanco y subimos el fuego para evaporar el alcohol.
Enseguida, agregamos un vaso de caldo de carne y damos unas vueltas.
Incorporamos los filetes de cordero. Salamos, aderezamos con una cucharadita de pimentón dulce y dejamos a fuego lento, tapado, hasta que la carne esté tierna.
Una vez llegados a este punto, podemos apagar el fuego y esperar a añadir el arroz media hora antes de comer.
Esparciremos el arroz (70 g./pers) y lo distribuiremos en la cazuela, cuidando que haya suficiente caldo. El arroz debe quedar entre meloso y caldoso, no seco.
Una vez el arroz a nuestro gusto, apagamos y dejamos reposar cinco minutos antes de servir.