INGREDIENTES: para 4 personas
-2 calabacines grandes -400 grs de carne de pollo picada -1 cebolla -200 grs de champiñones -2 dientes de ajo -1 copa de vino blanco -1 ch. de harina -150 ml de leche entera -salsa de tomate -queso mozzarella rallado -queso parmesano rallado -cebollino o perejil para decorar -aceite de oliva -pimienta negra -sal
ELABORACIÓN:
1º Empieza por calentar un cordón de aceite de oliva en una cazuela amplia. Agrega los dientes de ajo picados y cocínalos durante unos segundos. Añade la cebolla bien picada con una pizca de sal, rehoga durante 2 a 3 minutos. Incorpora los champiñones picados y cocínalos hasta que pierdan toda su agua. Baña el conjunto con vino blanco y déjalo reducir lentamente. Agrega la carne de pollo picada, salpimentada y cocínala mientras la desmenuzas a fuego medio. Añade una cucharada de harina y cocina un par de minutos. Incorpora la leche y forma una bechamel cremosa que ligue toda la carne picada en un relleno delicioso. Reserva.
2º Pon una olla grande con agua y un pellizco de sal a calentar. Usa una mandolina para hacer láminas finas de calabacín. Sumerge las láminas en el agua caliente para escaldarlas, escurre y déjalas reposar unos minutos. Intercala tres láminas de calabacín con el relleno y enrolla para formar los canelones.
3º Cubre el fondo de una bandeja de horno con salsa de tomate. Coloca los canelones y cubre con salsa de tomate, queso mozzarella y queso parmesano rallado. Lleva la fuente al horno precalentado a 190 grados y cocina durante 10 minutos. Usa la función gratinar para dorar el queso. Saca del horno y sírvelos.