Canelones (la receta de mi madre)

En mi opinión estos son los mejores canelones del universo, sobre todo porque es la receta de mi madre. Uno de sus platos estrella que fue muy habitual durante mi niñez. Mi madre los preparaba siempre que había alguna celebración especial y a todos nos encantaban (especialmente a mi cuñada que siempre recuerda lo que le gustaba comer en mi casa cuando era novia de mi hermano. Mil veces la he escuchado rememorar los canelones de mi madre). Recuerdo perfectamente cuando siendo pequeña ayudaba a mi madre a prepararlos, siempre siguiendo el mismo ritual: dos enormes lebrillos llenos a rebosar colocados sobre la artesa de madera de la panadería, uno con el relleno y otro con las pastas a remojo; junto a ellos un paño blanco humedecido que servía para colocar los canelones una vez rellenos impidiendo que se resecaran y frente a este escenario mi madre y yo rellenando sin descanso un canelón tras otro. Luego, una vez terminado el trabajo, las bandejas iban directas al horno de leña de la panadería familiar lo que terminaba de darle al plato un sabor delicioso. Hoy muchos años después el ritual se ha repetido en parte. Esta vez hemos sido mi hija y yo las encargadas de prepararlos, siguiendo las indicaciones de mi madre sentada en una silla junto a nosotras, y utilizando la misma picadora manual que siempre se ha usado en casa para preparar esta receta y de nuevo ha sido el horno de leña de la panadería el que ha terminado darles sabor. Espero que os guste.



Ingredientes:

Un cuarto delantero de pollo de corral.

350 gramos de magra de cerdo.

4 hígados de pollo.

200 gramos de paté.

1 tallo de canela.

1 rama de tomillo.

Dos hojas de laurel.

1 cabeza de ajos.

Un tomate.

Una cebolla.

100 mililitros de coñac.

Aceite de oliva virgen extra.

Sal y pimienta.

Pastas de canelón (yo usé 40)

Queso rallado.

Para la bechamel de relleno:

Media cebolla rallada.

500 mililitros de leche.

4 cucharadas de harina.

30 gramos de mantequilla.

Nuez moscada.

Para la bechamel de cobertura:

700 mililitros de leche.

4 cucharadas de harina.

30 gramos de mantequilla.

Nuez moscada.

Elaboración:

Colocamos en una cazuela con aceite de oliva el pollo salpimentado, la magra a trozos, el hígado de pollo, la canela, el laurel, el tomillo, los ajos, la cebolla cortada a cascos y el tomate a cuartos y dejamos que se dore bien.

Cuando ya esté todo bien doradito añadimos el coñac dejando cocinar durante un par de minutos para que evapore el alcohol.

Apartamos del fuego, deshuesamos el pollo y retiramos la cabeza de ajos (dejando sólo tres dientes). Pasamos por la picadora todos los ingredientes, añadimos el paté y mezclamos bien.

Preparamos la bechamel de relleno y la vertemos sobre la mezcla.

Cocemos las pastas siguiendo las indicaciones del fabricante y rellenamos con ellas los canelones.

Colocamos los canelones en una bandeja de horno, cubrimos con la bechamel y espolvoreamos con queso rallado.

Horneamos a 180 grados hasta que veamos que tienen un bonito color dorada. Y listo.