Capricho Gallego

Cuando llegó al pueblo Anxo tenía el pelo en desorden y unos ojos de sol al empezar la tarde, tenía el deseo de sumergirse en los hábitos y costumbres de este pueblo, su nuevo pueblo, seguro de que no tendría jamás otro. Conoció a Uxía en la puerta de una casa con el llamador de bronce y un hórreo en la lindera derecha. Se detuvo frente a ella y Uxía le siguió la mirada con la mitad de una sonrisa y sin decir palabra. Lo miró como si fuera fácil descifrarlo. Cuando Anxo miró a Uxía vio el único horizonte que le interesaba ver y la única patria que deseaba tener. Pero no sólo por sus ojos la fascinó Anxo, sino por otras cosas que sólo ella y el aire sabían bien. Se hicieron novios. Uxía empezó a pensar que él era guapo aunque no lo fuera y él tuvo la certeza de que no había en el mundo mejor azúcar que sus labios. Se besaban todo el tiempo que se tenían cerca. Todavía alguna noche, su recuerdo consigue estremecerla. Hasta hace poco, en el cajón de la mesilla de noche, Uxía guardaba un pañuelo que fue suyo. Algunas veces, le urgía buscarlo como a otros un rosario o una reliquia. Debilidades son debilidades y los amores primeros…son los primeros. Uxía está firmemente convencida de que cuantas veces piense y repiense su vida le vendrá la memoria de Anxo y sus quince años como un acertijo y es que la vida es como Mahler. Se demora, se repite, se entristece. Quién sabe. Todo tiene su música y algunas sinfonías quedan inconclusas.

CAPRICHO GALLEGO



Ingredientes:

1 paquete de hojaldre refrigerado.

1 bote de grelos al natural (580 gr)

100 gr de queso Arzua-Ulloa

100 gr de lacón cocido.

1 diente de ajo.

2 c.s de aove

1c.s de harina.

1/2 vaso de leche.

Un huevo (para barnizar)

Elaboración:

Escurrimos, lavamos y picamos finamente los grelos. Reservamos.

Picamos en cubos pequeños el queso. Reservamos.

Troceamos menudo el lacón. Reservamos.

En una sartén ponemos el aove y echamos el ajo picadito, antes de que empiece a tomar color añadimos la harina, removemos un poco(para que no sepa a crudo)y añadimos los grelos, mezclamos bien y vertemos la leche, removemos y añadimos el lacón y finalmente el queso, dejamos un par de minutos o tres y apagamos el fuego.



Cortamos la masa de hojaldre (de una lámina rectangular salen ocho partes, para cuatro empanadas individuales).



Encendemos el horno a 200º. Calor arriba y abajo, que se vaya calentando.

Sobre la base de la empanada ponemos una cuarta parte de nuestro relleno y cubrimos con la otra parte de la empanada.




Sellamos bien para que no se nos escape el contenido en el proceso de cocción. Repetimos el mismo proceso con el resto de las

Pincelamos nuestros caprichos con huevo batido.



Colocamos las empanadas sobre papel de hornear en la bandeja y las introducimos en el horno. Bajamos la temperatura a 180º y cocemos por unos 20-25 minutos, hasta que tengan un bonito color dorado.



Están igual de buenos calientes o fríos.