Cuando ves ese camarrón rojo intenso en la pescadería, con sus antenas largas y ese tamaño generoso, sabes que tienes entre manos algo especial. Es uno de esos ingredientes que cambian el rumbo de una comida: trasforma un arroz en un plato de restaurante, convierte una sopa en algo memorable. Y lo mejor es que no necesitas ser un chef para hacerlo bien.
La razón por la que merece tanto protagonismo es simple: su carne es dulce, jugosa y tiene un sabor marino tan intenso que basta cocinarlo con sencillez para que brille. Si no los has usado en casa aún, este es el momento. Te damos algunos trucos para sacarles el máximo partido: compra los más frescos que encuentres, no los comas demasiado cocidos y déjales que se lleven todas las migas del plato.
Te mostramos desde las formas más clásicas de prepararlos hasta algunos giros inesperados que quizá no habías probado. Hay para todos los gustos, desde los que aman el arroz hasta los que prefieren saborearlos prácticamente solos.
La diferencia entre un arroz cualquiera y uno excepcional muchas veces está en el caldo. Aquí verás cómo preparar un fumet casero que le dará a tu plato esa profundidad marina que no se consigue de otra forma.

Todo lo que necesitas saber sobre la paella más clásica y reconfortante, donde estos crustáceos son los auténticos protagonistas. Un repaso por la técnica justa para que el arroz quede con el punto de cremosidad perfecto.

Te sorprenderá lo bien que funcionan en esta versión italiana, donde la cremosidad del arroz Carnaroli es el escenario perfecto para su sabor intenso.

Un punto intermedio entre la paella y el risotto: cremoso, generoso y fácil de hacer en casa sin complicaciones técnicas innecesarias.

Una combinación de tres ingredientes del mar que hacen honor a la cocina española. Descubre cómo cocinarlos juntos para que cada uno mantenga su identidad.

Un plato sofisticado que aprovecha toda la esencia de estos crustáceos en forma de sopa suave y envolvente. Perfecto para empezar una comida con estilo.

La forma más sencilla y, a menudo, la más sabrosa: al fuego directo, con poco más que sal y limón. Aquí descubrirás por qué los cocineros de costa los cocinan así.

Un arroz más líquido y jugoso, casi como un riso, que te permite saborear más cantidad de ese caldo marino que concentra toda la magia del ingrediente.

Cualquiera de estas recetas te mostrará por qué este crustáceo sigue siendo uno de los favoritos de la cocina española. La clave está en respetarlos, cocinarlos con cariño y no perder ni una gota de su jugo.