Ingredientes para la masa:
220 gr. de harina
2 huevos
2 cucharadas de perejil picado
Para el relleno:
250 gr. de mascarpone
50 gr. de queso trufado
1 huevo
Sal
Pimienta
Nuez moscada
Para la salsa:
25 gr. de mantequilla
300 ml. de nata 35% MG.
Ralladura de 2 limones
2 cucharadas de zumo de limón
Sal
Pimienta blanca
Queso Parmesano
Mezclamos los ingredientes de la masa de pasta y los dejamos reposar en la nevera haciendo bola en papel film, unos 30 minutos.
Mientras, en un bol, integramos los ingredientes del relleno y reservamos.
Vamos haciendo planchas y las dividimos por la mitad. (Yo utilicé la máquina y las trabajé hasta el grosor 6).
Colocamos el relleno. Si la masa queda seca, pintar los bordes con clara de huevo para que peguen mejor. Cerrar bien todo el contorno y los extremos.

En una cazuela con abundante agua y sal, cocemos, unos 5-6 minutos, las tiras de caracola con cuidado de que no se rompan.
Las pasamos por agua fría y las secamos con un paño.
Mientras, en una cazuela, ponemos la nata y la mantequilla. En cuanto empiece a hervir, bajamos el fuego y añadimos la pimienta blanca, la sal, la ralladura de limón y dos cucharadas de zumo de limón.
Dejamos que reduzca 2 minutos.
Ponemos un poco de aceite en el fondo de la fuente de horno y colocamos las caracolas montadas.
(Con la masa que ha sobrado, he hecho unas tiras para acompañar.
Salseamos las caracolas, parmesano rallado y ponemos a gratinar, hasta que se empiecen a tostar.