La Carlota es una tarta muy fácil de preparar y para estos días que todavía hace calor y nos apetece un postre rico y fresquito preparar una Carlota de piña no te lleva nada de tiempo y está riquísima.
Como ya sabes, estas tartas están hechas con capas de bizcochitos o galletas alternadas con una preparación cremosa. La que yo he preparado es de bizcochos de soletilla caseros, pero si no te quieres entretener tanto los puedes comprar ya hechos. Los he alternado con un puré de piña muuuy refrescante y nata avainillada.
Como topping le he puesto chocolate en virutas pequeñas y trocitos de bizcochos desmenuzados.
Montar esta Carlota no te va a llevar más de veinte minutos y es tan refrescante y deliciosa que resulta ideal para una comida de verano aunque en mi casa es un clásico en cualquier momento del año.
¿No se te hace la boca agua?... pues venga, manos a la obra.
INGREDIENTES Bizcochos de soletilla (3 huevos de preparación o un paquete, si los compras) 400 ml. de nata de repostería 1 lata grande de piña al natural azúcar glas 1 cucharadita de esencia de vainilla chocolate negro para rayar ELABORACIÓN Triturar con la turmix la piña escurrida hasta obtener un puré.
Montar la nata con tres cucharadas de azúcar glas y la cucharadita de vainilla, le da un aroma y un sabor riquísimo.
Colocar un aro de repostería encima del plato donde vayamos a montar la Carlota e ir colocando en la base una capa de bizcochos.
Repartir de manera uniforme la mitad del puré de piña.
A continuación, poner la mitad de la nata montada y otra capa de bizcochos.
Repartir la otra mitad del puré de piña sobre la segunda capa de bizcochos y terminar con el resto de la nata.
Tapar con un film transparente de cocina e introducir en el frigorífico unas 4 horas mínimo o dejar de un día para otro.
Sacar el aro y decorar con unas virutas de chocolate negro y unos bizcochitos desmigados.