Las carmelas de Jerez, son unos bollitos dulces rellenos de crema muy típicos de Cádiz. Fueron inventadas en la pastelería La rosa de oro, y a día de hoy son el dulce de mayor tradición en la ciudad de Jerez, aunque se ha extendido a todas las provincias andaluzas.
En el Asaltablog de este mes nos ha tocado asaltar un delicioso blog, Los blogs de María. Tiene tantas y tan ricas recetas que ha sido difícil elegir.
Después de dar un extenso paseo por todas ellas, y como a mi me encantan los dulces tradicionales, he llegado a estas Carmelas de Jerez que me han parecido tan ricas y apetecibles que no me he podido resistir a hacerlas y he de decir que ha sido todo un acierto, pues han volado , casi no dejan que se enfríen!! Esta es la receta que le he asaltado a María, he reducido las cantidades, pero os aseguro que las repetiré con el doble de cantidad!! Ingredientes: Para la masa: - 500g de harina de fuerza - 250ml de leche - 50g de mantequilla - 50g de azúcar - 20g de levadura fresca o 7 g de levadura seca de panadero - 8g de sal - 1 huevo Para la crema: - 250ml de agua - 150g de azúcar - 60g de harina de reposteria - 1 sobre de azúcar avainillado - un poco de colorante alimentario amarillo - azúcar glas para espolvorear - 1 huevo para pintar
Hacemos la crema:
En un cazo ponemos todos los ingredientes menos el azúcar glas, es decir, ponemos la harina, el azúcar, el azúcar avainillado y echamos el agua poco a poco mientras mezclamos con las varillas procurando que no queden grumos, le ponemos un poquito de colorante amarillo y lo llevamos al fuego medio, hasta que hierva y espese , formándose una crema espesa. La ponemos en una manga pastelera y la reservamos en el frigorífico.
Hacemos la masa:
Diluimos la levadura en un poco de la leche templada.
En la cubeta del robot de cocina o en un bol ponemos, el resto de la leche, la sal, la mantequilla, el azúcar y mezclamos bien, añadimos la harina y la levadura y amasamos hasta que se forme una masa bien ligada.
La tapamos y la dejamos levar en un sitio cálido hasta que doble su volumen. Yo suelo dejarla en el horno precalentado a 45ºC y apagado y así leva muy bien.
Sacamos la masa, la amasamos un poquito para desgasificarla y la dividimos en porciones de 45-50g.
Estiramos cada una de las porciones con el rodillo y las enrollamos formando un bollito, sellamos bien los filos como podéis ver en las imágenes o en el vídeo y los colocamos en la bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Los tapamos y dejamos levar en un sitio cálido, yo en el horno, hasta que doblen su volumen.
Los pintamos con el huevo batido por encima y los horneamos con el horno precalentado a 180ºC con calor arriba y abajo, sin aire durante 12-15 minutos.