
Este fin de semana hemos salido a hacer uno de nuestros paseos normales, unos 24 kms. aproximadamente. Nada, lo justito para mantener la forma sin grandes esfuerzos… ¿he dicho sin grandes esfuerzos? ¡Ja! Sé que me prometí a mi misma y al mundo no quejarme por los calores este verano pero es que lo de este fin de semana ha sido criminal. Lo que normalmente caminamos en unas 4 horas y poco, esta vez lo hicimos en el mismo tiempo pero a puntito de sacar el hígado por la boca y hemos llegado a casa con una sensación mala mala. De “yo no vuelvo a salir a la calle hasta que baje el termómetro 20 grados por lo menos”. Con lo a gustito que hacemos nuestro trayecto en invierno, con los forros polares, los guantes, el fresquito en la cara… ¡aish! Parece mentira lo mucho que afecta el calor a la hora de hacer deporte. Por lo menos a mi, más que el hambre, que el frío, que el sueño y que cualquier otra molestia que se me pueda ocurrir.
Bueno, tampoco me he extendido tanto con mi queja jeje. En fin, que como no estamos para postres de horno ni cosas pesadas, hoy os enseño qué preparé, una vez más, con fruta bien fresquita y jugosa.
Carpaccio de piña con salsa de nectarina y yogur
Ya véis que no tiene mucho secreto este postre. Sin embargo, a pesar de lo sencillo, a mi me sorprendió lo bien que le queda la canela al puré de nectarina. En esta proporción, no mata la acidez de la piña cuando lo comemos todo junto.
Para cualquier día que no haya muchas ganas de preparar postres laboriosos, es una buena opción
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