Una vez más las carrilleras (o carrilladas) aparecen en el blog.
Esta vez de cerdo y guisadas con el particular aroma y sabor que les da el Pedro Ximénez, un vino oscuro y dulce elaborado con las pasas de la uva del mismo nombre.
Limpiamos las carrilleras de grasa y, si fueran muy grandes, las cortamos por la mitad y salpimentamos.
Picamos las verduras y el ajo.
Calentamos en una cazuela dos cucharadas de aceite. Pasamos por harina las carrilleras y las doramos. Reservamos.
En el mismo aceite, ponemos a pochar el puerro y el apio. Cuando comience a cambiar de color, añadimos zanahoria y ajo. Espolvoreamos las hierbas de Provenza.
Una vez pochada la verdura, añadimos las carrilleras y el vaso de vino y subimos el fuego para que evapore el alcohol. Añadimos caldo hasta que apenas cubra y cocinamos tapado y a fuego lento durante una hora.
Sacamos las carrilleras, procurando quitar las verduras que se hubieran adherido y pasamos la salsa a un vaso de batidora y trituramos, si la queremos fina, la pasamos por un chino.
Volvemos a poner la salsa y las carrilleras en la cazuela y calentamos veinte minutos más. La carne estará tierna cuando clavemos la punta de un cuchillo y se desprenda fácilmente.