
Las carrilleras son un tipo de carne de cerdo o de ternera que se extrae de las mandíbulas, concretamente son los músculos masticadores del animal.
Es una carne muy veteada de grasa por lo que siempre sale muy jugosa y apetecible.
A mí es una de las piezas de carne que mas me gusta para los estofados.
Hoy las hacemos con carrilladas de cerdo normales, no hace falta que sea de cerdo ibérico, aunque con esas queda aun mejor este estofado.
Vamos con la receta...
Limpiamos las carrilladas, les ponemos sal , las enharinamos y las freímos . Las apartamos y las reservamos.
En el mismo aceite sofreímos las cebollas, los ajos picados y después añadimos el tomate, lo sofreímos y añadimos las zanahorias troceadas.

Una vez rehogadas, añadimos las carrilladas, le ponemos el vino blanco, el agua o caldo, la pastilla de caldo y el laurel.
Lo dejamos cocer en la olla rápida durante 40 minutos mas o menos, hasta que estén tiernas. Sacamos la carne y algunas zanahorias y el resto lo trituramos con la batidora.


¡Están deliciosas!