Las carrilleras son un tipo de corte de carne en el cerdo y en la ternera, que corresponde a las partes grasas que se encuentra a ambos lados de la cara del animal. Las podemos encontrar en carnicerías y casquerías. Las de cerdo ibérico son más apreciadas en la cocina española.
El truco de su jugosidad consiste en saber cocerlas o cocinarlas durante largo tiempo a fuego lento, teniendo mucho cuidado de no pasarnos en la cocción.
Limpiamos de nervios y tendones las carrilleras y las salpimentamos, las pasamos por harina y freímos en aceite caliente durante unos minutos por cada lado, las sacamos y reservamos.

Abrimos la vaina de vainilla, raspamos el interior y reservamos.
Ponemos una cazuela con un chorro de aceite de oliva al fuego, añadimos las verduras y dejamos pochar durante 10 minutos.
Incorporamos las carrilleras, la vaina de vainilla, la pimienta negra, el vino y el agua.

Dejamos cocer (yo lo he cocinado en olla rápida y le he dado 20 minutos), si es en olla normal hay que poner el doble de vino y de agua y tenerlo cociendo aproximadamente una hora y media.
Sacamos la carne y trituramos y colamos la salsa, ponemos las carrilleras dentro y para guarnición, pelamos las patatas y con un sacabocados sacamos bolitas de patata y freímos en abundante aceite de oliva hasta que estén doradas.
