Carrilleras guisadas con vino y avellanas



Nada mejor que un buen guiso para entrar en calor, un plato cocinado lentamente que te llena de energía.


Aunque es un plato que necesita su tiempo, merece la pena por lo tiernas y riquísimas que quedan las carrilleras. En mi casa no ha sobrado ni una avellana.




Ingredientes:

8 carrilleras de cerdo

2 zanahorias

4 chirivías

1 cebolla

2 dientes de ajo

1 puerro pequeño

2 ramitas de tomillo

200 ml de vino tinto

400 ml de caldo de carne

100 gr de harina

40 gr de avellanas tostadas

aceite de oliva

sal y pimienta




Preparación:

Cortamos las carrilleras en dados uniformes de unos 2 centímetros, los salpimentamos y enharinamos. Pelamos las zanahorias y las cortamos en daditos. Pelamos las chirivías y las cortamos en rodajas regulares.




Pelamos y picamos las cebollas y los dientes de ajo. Partimos el puerro por la mitad a lo largo. Lo lavamos con agua fría, lo escurrimos y cortamos en rodajas.




Doramos los trozos de carne en una cazuela con 2 cucharadas de aceite y reservamos. En la misma cazuela, doramos el ajo, añadimos la cebolla y los dados de zanahoria y rehogamos unos 4 minutos.




Añadimos la carne, el tomillo y el vino y lo dejamos reducir a la mitad. Incorporamos el caldo de carne, salpimentamos y guisamos a fuego bajo 60 minutos, si vemos que se seca mucho, añadimos un poco de agua.




Agregamos la chirivía al final, para que no se deshaga, guisamos 15 minutos más sin remover y apagamos el fuego.




Quitamos la piel de las avellanas tostadas y las picamos un poco. Espolvoreamos sobre el guiso y lo dejamos reposar un rato antes de servirlo.