
Buenos días, doy inicio al Otoño, con una deliciosa Tarta de Zanahoria con un relleno de crema de queso y una cobertura de caramelo salado.
Esta tarta se ha convertido en una de mis tartas favoritas. Al bizcocho tierno, esponjoso y jugoso, por efecto de la zanahoria, que además hace que aguante varios días perfecto, se le suma una deliciosa crema de queso con bajo contenido en azúcar y una textura maravillosa, y la salsa de caramelo salado redondea la composición. ¿Qué os voy a decir de esta salsa? ¡Es una de las grandes maravillas que nos ha dado la pastelería! Combina perfectamente con chocolate, queso, frutos secos... Si no la conocéis todavía, tenéis que descubrirla cuanto antes, en serio... ;)
Como siempre me gusta citar mis fuentes, os diré que la receta del bizcocho es de Webos Fritos. Después de probar varias recetas, he optado por la de Su, pues se consigue un bizcocho estupendo con una carga de grasa razonable.
¡Vamos con la receta! ¿Me acompañáis?

Cantidad: un molde de 18 cm de diámetro por 10 de alto (unas 8 raciones).
La tarta, tal y como se ve en la foto, se compone de: bizcocho de zanahoria, crema de queso y salsa de caramelo salado.
ELABORACIÓN
A destacar:
- El punto de batido de los huevos es el más importante a la hora de hacer un bizcocho de aceite. Hay que batirlos con energía y durante un tiempo prolongado para que cojan volumen, es decir, se formen burbujas de aire, que ayudarán al bizcocho a subir en el horno y coger el punto de esponjosidad adecuado.
- El aceite nos aportará, junto a las zanahorias, la jugosidad, pero es importante respetar las cantidades. He probado bizcochos de zanahoria demasiado aceitosos y completamente desagradables en boca. Este no es el caso. Importante también añadirlo poco a poco para que los huevos no se corten.
- Utilizaremos un harina floja, o de repostería, con un porcentaje bajo de proteína, entre un 8 y un 9%.
Precalentamos el horno a 160 ºC con calor arriba y abajo. Engrasamos el molde y forramos la base con papel de hornear.
Batimos los huevos con el azúcar unos minutos hasta que blanqueen y doblen su volumen.
Sin dejar de batir, añadimos el aceite en hilo, para que se vaya integrando sin que la mezcla de huevos se corte.
Incorporamos la zanahoria rallada y mezclamos delicadamente con la espátula.
Ahora es el turno de los secos, la harina, la levadura y la canela. Removemos justo hasta conseguir una mezcla homogénea.
Vertemos la masa en el molde y damos unos golpecitos al molde para que se reparta por igual.
Horneamos de 40 a 45 minutos o hasta que al pinchar el bizcocho con un palillo, este salga limpio.
Dejamos templar sobre una rejilla y luego lo envolvemos con papel film.
Al día siguiente lo partiremos en dos mitades.
MI CREMA DE QUESO
(partiendo de una receta del blog Tartacadabra, con los años he ido creando mi propia versión, muy equilibrada en sus componentes. A diferencia de otras cremas de este tipo, no es nada empalagosa y la textura es perfecta para darle forma con manga)
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla blanquee y esté bien cremosa y esponjosa. No seáis impacientes, puede tardar fácilmente unos 10 minutos.
En este punto, añadimos el queso crema a cucharadas y batimos justo hasta que se integre. Guardamos en nevera dentro de una manga con boquilla de estrella unos 10 minutos.
Cuando tengamos todas las preparaciones listas, procedemos con:
Variaciones
La zanahoria combina perfectamente con la naranja. ¿Y si añadimos un poco de ralladura de este cítrico al bizcocho o la crema?
Si no os gusta el queso, podéis rellenar el bizcocho con crema de vainilla, de chocolate... o servirlo tal cual, sin relleno.
Podéis decorarla como más os guste o, por ejemplo, con unas tejas de chocolate (receta aquí), con un coulis (tenéis también la receta aquí), con una nougatine de almendra y sésamo (receta)...
Conservación