
Buenas, ya he vuelto de mis vacaciones. Han sido muy, muy pero que muy cortitas, aunque no me puedo quejar que no he parado desde Semana Santa.
La verdad es que para mi el año empieza en septiembre, es cuando realmente me hago buenos propósitos, este año unos cuantos, comer mejor (de forma más equilibrada), ya os enseñaré un día mi organización (menús semanales en tres partes, mis tuppers para el trabajo, el menú de mediodía del Jan en casa de la abuela, y las cenas comunes) la verdad es que es un esfuerzo titánico de organización, pero facilita mucho tanto la cesta de la compra cómo el cocinado diario. 
Otro es ser más organizada con el blog, de momento publicaré los miércoles una receta cocinada al modo tradicional (como la de hoy) y los domingos publicaré una receta con mi nuevo juguete la Thermomix, que como muchas de vosotros la tendréis quizás os pueda interesar.
Tengo más cosas saltando de neurona en neurona, pero han de madurar para poder comentároslas, sorpresa.
Carrot cupcakes, una delicia de muerte lenta, os lo puedo asegurar, además es, no fácil, si no lo siguiente. Si a eso añadimos que no es de los más calóricos que existen (bueno, ejem, la cheese cream no es lo mejor, pero la podéis sustituir por un merengue por ejemplo y también vamos reduciendo calorías) no se le puede pedir más.
120 gr de harina con levadura incorporada.
100 gr de zanahoria rallada.
1 huevo mediano.
75 gr de azúcar moreno.
50 ml de aceite de girasol.
Una pizca de canela (o algo más, depende de cuanto os guste).
Una pizca de sal.
30 gr de nueces picadas.
1/2 cucharadita de extracto de vainilla.
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.

