
La verdad es que yo me siento ciudadana del mundo además de asturiana, tengo la capacidad de encontrar algo bueno en cada sitio que visito. Cada lugar, cada cultura, tiene miles de cosas que ofrecer si estás dispuesto a aprovecharlas. Aún así, una de las cosas buenas que tiene Asturias, y es innegable, es su gastronomía. Vayas donde vayas siempre hay alguien que en cuanto dices que eres asturiana te empieza a listar los hits y best sellers de nuestra cocina.
Yo intento seguir haciendo muchos de esos platos, la idea de que se vayan perdiendo cosas tan buenas generación tras generación no me gusta nada, así que en la medida de lo posible en mi casa seguimos comiendo al “asturian style”.
Hoy le ha tocado el turno a algo que siempre me ha encantado, son las Casadielles, unos dulces de masa frita rellenas de una mezcla de nuez con azúcar y anís. Hay gente que las prefiere con masa de hojaldre y horneadas en vez de fritas. Yo las que tengo en mi memoria son las de sartén, con una masa parecida a las empanadillas que se hace con vino. Aunque es un postre muy típico en carnaval, a partir de otoño se pueden encontrar en casi todas las confiterías y panaderías. Hay otra versión que se hace con esta masa y también fritas en sartén, son las Teresitas, de forma cuadrada y rellenas de crema pastelera. Las dos versiones son bocato di cardinale y bomba de relojería no aptas para estómagos delicados. Papá ya sabes, de una en una mejor que de tres en tres.
En mi casa recuerdo las de mi abuela Aurora y las de mi tía que las hace mucho mejor que nadie en el mundo. Como todos los buenos cocineros las hace a ojo sin receta. Yo he seguido la receta de La Cucharina Mágica, un blog de una asturiana exiliada como yo que merece que sigáis porque además de tener unas recetas excelentes, tiene unas fotografías que hacen que te vayas a la cocina antes de terminar de leer. Como no podía ser de otra manera las mías están hechas con espelta y con panela.
Ingredientes
Masa
Relleno
Para freír
Modus Operandi
Y con esta receta tengo que poner esta canción que me encanta. Es de la banda asturiana Lucas 15, el proyecto de Xel Pereda y Nacho Vegas en el que recuperan canciones del folclore asturiano en clave folk. He escuchado mucho este disco y no me canso. Me parece maravilloso actualizar canciones que durante tantos siglos han formado parte de la cultura popular y se han debido de cantar en tantos chigres, romerías y que sirvieron para rondar a tantes moces.

