Me encantan los pies de cerdo o como también se les conoce "pies de ministros".
Confieso y públicamente, que no utilizo ni cuchillo ni tenedor, siento un placer infinito rebañando hasta los huesos, esa carne melosa y tierna con un ligero toque picante que le pongo y la salsa que le acompaña con unas alcachofas, está para mojar pan.
Un plato tradicional y sabroso de casquería una perfecta receta de guiso de invierno, que hace una comida para mi, de lujo.

Pelar, lavar y cortar todas las verduras. Limpiar la alcachofas hasta dejar el corazón y cortar en trozos.
Poner una olla con agua a cocer con los pies de cerdo, la zanahoria, el puerro, 1 cebolla, 2 hojas de laurel, 5 clavos de olor y una pizca de sal. Cocer en olla rápida unos 1 hora, si es olla común 2 horas o cerca de 3, hasta que estén tiernos. Retirar la espuma que se produce.
Cuando estén tiernos, sacar de la olla y dejar escurrir. Reservar el caldo de cocción.
Cocer las alcachofas con un poco de zumo de limón. Colar y reservar.
En una sartén con un poco de aceite de oliva, freír las almendras y seguidamente el pan hasta que cojan color. Reservar en un plato con papel absorvente.
Poner en una cazuela aceite a calentar, cuando esté caliente, echar la cebolla picada fina, cuando coja un poco de color añadir el pimiento verde a trocitos y seguidamente añadir el sofrito de tomate y la guindilla cortada en trozos o 2 cayenas, remover.
Añadir el vaso de vino blanco, el coñac, remover un par de minutos, echar 1 hoja de laurel y un poco del caldo de cocción, mezclar.
Poner los pies de cerdo, las alcachofas y cocer a fuego suave unos 10 minutos.
Hacer un majado en el mortero con las almendras, el pan tostado, los ajos pelados, el pimentón, el perejil y una pizca de sal. Añadir el majado a la cazuela, mezclar moviendo la cazuela, sazonar y dejar cocer a fuego lento 10 minutos más para que coja la salsa todo el sabor.
Servir caliente y acompañar con unas patatas fritas, arroz blanco... y sobre todo pan.
Está mejor de un día para otro al concentrarse todo el sabor.