Ceviche de langostinos para despedir las vacaciones de verano

Ya llegó septiembre, ya hemos vuelto a la rutina, atrás quedaron los días de vacaciones. Lo cierto es que cuesta un poquito adaptarse de nuevo a los horarios y obligaciones habituales, más aún si, como en mi caso, regresas después de haber pasado todo el mes de agosto rodeada de árboles, en pleno bosque, en una pequeña aldea de montaña donde el tiempo discurre con otro ritmo, más pausado, más tranquilo. Sin el sometimiento a la tiranía de la agenda y el reloj, el disfrute y el relax están asegurados y la “desconexión” es casi absoluta.



Este año el verano está resultando especialmente caluroso, incluso en la aldea, donde lo habitual es que al caer la tarde el termómetro empiece a bajar considerablemente, y acabes por ponerte encima una chaqueta y echando una mantita ligera a los pies de la cama. Pero esta vez no ha sido así y muchos días (y noches) el bochorno no ha dado tregua. Con temperaturas tan elevadas apetece comer cosas ligeras y fresquitas, así que ensaladas, pistos, gazpachos, salmorejos, cremas frías entre otros, han estado a la orden del día y han sido los “protas” de la cocina. La receta que os traigo esta vez es una de ellas, la suelo preparar a menudo cuando el calor aprieta y goza de bastante éxito entre los que la prueban. He tenido además la suerte de contar con ingredientes extraordinarios gracias a mi vecina Candita, una mujer encantadora y generosa a más no poder. En cuanto aterrizo en la aldea enseguida tengo en mi puerta un maravilloso surtido de productos de su estupenda huerta. Patatas, judías, pimientos, cebollas y unos tomates!… qué tomates más exquisitos! con ellos he preparado estas vacaciones litros de delicioso salmorejo, fantásticas ensaladas y el ceviche que os describo a continuación y que está rico, rico, rico!

Estos son los ingredientes que necesitaréis para su elaboración:



1/2 kg de langostinos

6 tomates

Una cebolla

2 o 3 dientes de ajo

El zumo de un limón

Unos 250 ml de salsa kétchup

Una cucharadita de tabasco

Una cucharada de orégano seco

Una cucharada de cilantro

Sal y pimienta

Aceite de oliva virgen

Una lata pequeña de aceitunas verdes y algunas negras para decorar

Comenzaremos por cocer los langostinos en abundante agua hirviendo con sal por espacio de 2 o 3 minutos, e inmediatamente los pasaremos a un bol con agua muy fría y hielo. Cuando se hayan enfriado lo suficiente los pelamos y los cortamos en trozos pequeños.


Ponemos en la sartén un fondo de aceite y doramos en él los ajos partidos por la mitad. Añadimos los trozos de langostinos, salteamos bien y regamos con el zumo de limón. Dejamos enfriar.


Mientras tanto pelamos y despepitamos los tomates y los los picamos muy menuditos.


Picamos muy bien la cebolla y la incorporamos al tomate. Agregamos el cilantro, el orégano, el tabasco, el kétchup y las aceitunas verdes picaditas. Salpimentamos.


Sólo nos quedan por añadir los langostinos y el aceite con el limón. Removemos muy bien y probamos de sabor. Añadimos más limón si fuese necesario y refrigeramos hasta el momento de servir.


Yo acostumbro a servirlo en vasitos o copas de cóctel muy frías.



Y aquí lo tenéis, listo para ser disfrutado. Un entrante fresco, delicioso y lleno de sabor!



Y como no podía ser de otro modo, esta vez la receta se la dedico a Candita en agradecimiento a su amable generosidad. Tener vecinos como ella es todo un privilegio, y poder disfrutar de productos extraordinarios recién cogidos de la huerta, un lujo!



Muchísimas gracias!

Espero que os haya gustado mi “particular versión” del ceviche de langostinos, también podéis prepararlo con gambas, pulpo, o el pescado que más os apetezca.

Hasta pronto resalaos!



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