
Seguimos en modo panarra, y hoy con una pan judío o Challah, se trata de un pan trenzado que los judíos preparan para el Sabatt y otras celebraciones religiosas. Es un pan que había visto en redes muchas veces pero que hace unas semanas vi en la serie Unorthodox de Netflix y me terminó de seducir por completo. No se si es porque la serie me ha encantado o porque el pan que sale en la misma es perfecto (a diferencia del mío que no me ha quedado muy bonito), pero la verdad es que ha valido la pena prepararlo, porque en casa hemos disfrutado toda la semana de unos desayunos estupendos, acompañando unas tostadas de este rico pan con mantequilla casera y mermelada de fresas casera.
550 gr. de harina panadera o de fuerza
200 ml. de agua
80 ml. de aceite de oliva virgen extra
7 gr. de levadura de panadería o 20 gr. de levadura fresca
60 gr. de azúcar
10 gr. de sal
3 huevos tamaño L o 4 tamaño M
1 yema de huevo para pintar el pan

PREPARACIÓN:
Yo he amasado en la Kitchen Aid pero podéis amasar en otra amasadora o robot de cocina, incluso a mano. Lo primero que haremos será poner la harina, junto con la sal. Removemos un poco y añadimos los huevos batidos, seguimos removiendo un poco. Disolvemos la levadura en el agua y añadimos el azúcar, mezclamos y vertemos sobre la harina y empezamos a amasar. Cuando se vaya integrando todo iremos añadiendo el aceite, y dejamos amasar durante unos diez minutos.
Una vez pasado el tiempo pasamos la masa a un bol aceitado y tapamos con film transparente, esperamos hasta que la masa doble su volumen, de hora a o hora y media.