Hoy ha amanecido nublado en Huelva, no puedo creer que esto esté ocurriendo en Agosto. Realmente, este verano hemos tenido temperaturas muy suaves que nos han liberado del calor. Aún así, estoy disfrutando muchísimo de la playa a la que no falto cada día. Me gusta dar largos paseos por la orilla del mar acompañados de charlas interminables...
En medio de esas charlas no poden faltar los temas culinarios, sobre todo cuando estoy con mi prima, a las dos nos encanta cocinar desde pequeñas por lo que compartimos recetas, trucos y consejos. Hambre nos entra cada vez que lo hacemos. Nos gusta la cocina sencilla, fácil y económica; platos deliciosos para llevar a la mesa, sin complicadas elaboraciones, con ingredentes fáciles de encontrar y al alcance de todos. Recetas para el verano, preparadas con antelación que nos ayuden a liberarnos de pasar demasiado tiempo en la cocina, sin olvidarnos de la buena mesa, saludable y siempre pensando en lo mejor para nuestra familia. Ya veis que me rodeo de las mejores colaboradoras, je je je, "Que no te falte un perejil" es en esencia cocina familiar.
Mi prima probó estos champiñones en una reunión a la que asistió y en seguida se acordó de mí, perfecta para estar en el blog. Ya sabéis que es difícil que den los tiempos exactos y las cantidades, ella no los tenía, por lo tanto los he hecho como mejor me ha parecido. El resultado ha sido buenísimo, una exquisitez para repetir en breve. 
INGREDIENTES
250 g. de champiñones
50 ml. de vinagre de vino
3 dientes de ajo
4 o 5 ramitas de perejil fresco (sólo utilizaremos las hojitas)
sal
AOVE

