
La receta de hoy es la de unas chapatas integrales para cuya elaboración he utilizado la panera de LÉKUÉ, que me ha parecido de lo más interesante ya que ayuda tanto a mantener la forma del pan como a su cocción uniforme. 
Ingredientes:
1/2 cucharadita de goma xantana
1 cucharadita de psyllium
3) Amasar un par de minutos, dejar reposar otros dos y añadir la sal. Seguir amasando durante unos 8 minutos.
NOTA: Para el amasado a mano, se echan los ingredientes sólidos en un bol (teniendo la precaución de que la levadura y la sal no deben ponerse en el mismo grupo de ingredientes), se hace un hueco en el centro, y se añaden ahí el resto de ingredientes. Se amasa durante unos 10 minutos.
4) Levar en frío toda la noche o levar en el mismo vaso o bol 1 hora.
5) Poner la masa en la panera y alisarla con la mano enaceitada. La panera no necesita enharinarse pero puede hacerse para obtener un acabado más rústico.

6) Dejar levar durante unas dos horas en horno ligeramente templado (precalentando a 40º y apagado).
7) Hornear a 210º unos 10 minutos, y otros 30 minutos a 200ºC.
Nada más meter la bandeja con el pan, añadir agua a un recipiente metálico (una bandeja, por ejemplo) que tendremos preparado en la parte inferior del horno y verter medio vaso de agua sobre él para generar vapor. Otra opción es pulverizar con agua los panecillos al introducirlos al horno.
El vapor debe mantenerse en el horno sólo los primeros diez minutos si queremos que la corteza sea crujiente. (En este caso pasado este tiempo, abriremos un poco la puerta del horno unos segundos dejando que salga el vapor).Si queremos que la corteza salga blandita, mantener el vapor más tiempo.
8) Dejar enfriar del todo sobre una rejilla antes de cortar, ya que el pan termina de hacerse con su propio calor fuera del horno. Si queremos que corteza blandita se puede dejar enfriar dentro de la misma panera.
Aquello de que el pan sin gluten es incomible pasó a la historia
Nos vemos en la próxima receta.