¡¡Ya tenemos aquí el mes de Junio!! Y este año, por lo menos por aquí, por Madrid se está comportando como "antaño", es decir: hace calor. Parece extraño, pero llevábamos una temporada que hasta casi el mes de Julio no empezaba a hacer calor; pero este año Mayo ya ha sido caluroso, y Junio parece que promete. Y lo siento por mis chicos que están en plena época de exámenes, y con el calor cuesta mucho concentrarse. Y a mi el horno no me apetece ni una pizquita encenderlo, así que me puse a hacer experimentos, y hoy os traigo el resultado del primero de ellos:
Apetece un postre fresquito y ligero, así que este es el ideal. Además no enciendes el horno, y es muy versatil Lo he hecho con arándanos, pero también hice otro con una mermelada de mango, que os enseñaré en otra ocasión no tardando mucho. Vamos al lio: Ingredientes: 500ml de nata para montar (35% mg) 300gr. queso crema 1 vaso de leche 1 sobre de cuajada 150gr. de azúcar 200gr. arándanos frescos 1 bote de mermelada de arándanos En una cazuela ponemos la nata, la leche, el queso y el sobre de cuajada. Lo removemos bien, si es necesario batimos con la batidora para que no nos quede ningún grumo. Lo ponemos a fuego medio, y cuando esté caliente añadimos el azúcar. Hay que remover sin parar para evitar que se pegue en el fondo. Dejamos que empiece a hervir, y dejamos unos dos minutos. Apagamos el fuego y dejamos enfriar. Preparamos el molde que vayamos a usar. Echamos la mezcla y repartimos los arándanos por toda la superficie. Una vez que esté frio le echamos la mermelada por encima. Ahora le tenemos que dejar en la nevera, por lo menos unas 3 horas. Y ya estará listo para comer.
Fresquito Ligero No excesivamente dulce Y con el toque ácido de los arándanos. Realmente queda muy rico, y como veis no se tarda mucho en tenerlo listo. ¡¡Espero que os haya gustado!!