
Al final terminé siendo predecible – pasteleramente hablando – y no paro de subir recetas de brownies. Será eso de un bowl, sin batidora y en media hora los tenés afuera del horno? No sé, y no vamos a plantear semejante pavada ahora no?. Porque tenemos que hablar de los cheesecake brownies, un toque más sofisticados que sus pares de cacao o clásicos. Para empezar hay que ensuciar más que un bowl. Hello, querés cheesecake brownies o querés lavar poco?.

Hay dos partes en esta receta, la de los brownies similares a cualquier otro, y la de cheesecake, similar a una torta de queso pero con otras proporciones, que se agrega por encima de la mezcla de chocolate y se dibuja un poco para que quede marmolada. Esa es la gracia, el marmolado, para que quede desparejo y los bocados no sean siempre iguales.

Las dos preparaciones son distintas en textura y en densidad. Con eso se logran estos cheesecake brownies donde la parte de queso se mete un poco en la de chocolate y hace piletitas cremosas. Todo muy rico.

Como todo brownie hay que saber sacarlo a tiempo del horno, cuando todavía tiene un movimiento tipo flan o gelatina que no se solidificó del todo. Es lo fundamental para que queden húmedos y no tortosos. Una cosa es torta y otra es brownies. El brownie pasado de cocción tipo torta es la peor opción. Así que attenti con eso.

Y el marmolado. Un poco de jugar con el cuchillo mezclando y basta. No se copen tanto que se mezcle mucho porque el efecto no es el mismo. No sólo visual sino que también al comerlo. Hay que tener dos partes de masa distintas para que funcione. A veces hay que meter el cuchillo un toque para abajo y traer masa de chocolate para arriba. Es la mejor forma de marmolear.

Después a comerlos. Con ganas. Y sin culpa.
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Cheesecake brownies
Rinde: 9 cuadrados
Ingredientes
Para la mezcla de cheesecake:
Para la mezclar de brownie:
Modo de Preparación
Para la mezcla de cheesecake:
Para la mezcla de brownie: