Buenas tardes a todos :)
Hoy vengo con una tarta que hacía mucho tiempo que me apetecía hacer pero que al final siempre posponía para "otra ocasión".... Supongo que a alguno le habrá pasado, vas encontrando otras recetas, y otras y otras y otras, y esta se quedaba en el fondo del baúl de las ideas. Pero aprovechando que tenía que hacer una tarta para una celebración muy especial y que me apetecía hacer algo sin chocolate (hecho que sucede muy pocas veces), decidí que esta era la tarta ideal.
Se trata de una cheesecake con mermelada de moras casera. La mermelada la había hecho el mismo día que las muffins de moras, aprovechando que en la zona en la que las recolecté había muchísimas y no podría desaprovechar de hacer mi primera mermelada. Por ello dedicaré una publicación a hacer mermelada de frutos silvestres.
La receta que he empleado para hacerla es un tanto diferente de las habituales, tiene nata de cocinar (sí, no de postres), nata condensada y queso crema. Efectivamente es una auténtica bomba explosiva, pero está taaaan rica y es tan sencilla de hacer que os aseguro que si la hacéis una vez no dudaréis en repetir.
Ingredientes
Para la base
Para el relleno
6 huevos
400 gramos de nata para cocinar
500 gramos de queso crema
250 gramos de leche condensada
(una cucharada de azúcar)
Ingredientes para relleno
Base de galletas


Una vez forrado el molde, lo introducimos en el congelador hasta que el relleno de la tarta esté preparado. De esta manera la base de galletas quedará crujiente y así aseguramos que actúe mejor como revestimento de la tarta.

Relleno
Lo primero que debe de hacerse es encender el hrono a 150 ºC e introducir en la bandeja inferior un recipiente con agua caliente. La razón es crear una atmósfera húmeda durante la cocción de la tarta, que facilitará por un lado que la superficie no se agriete y por otro que la textura sea mucho más cremosa.
Hacer el relleno es muy sencillo. Simplemente hay que ir mezclando los ingredientes (empezando por los huevos) y hacerlo despacio. Seguramente os parecerá extraño que el batido sea despacio, ya que normalmente es justamente lo contrario. Lo que ocurre es que se trata de una masa que queremos que quede compacta y cremosa, por lo que no necesitamos inyectar oxígeno a la masa, que es lo que se hace al batir. Además, si se batiera demasiado se correría el riesgo de que, durante la cocción,la superficie de la tarta se agrietara.
Y listo, solo queda verter la masa en la base que teníamos en el congelador, y al horno durante una hora más o menos, ¿Cúando saber si la tarta está hecha?, pues bien cuando veamos que el relleno se ha endurecido, pero que en el medio aún tiembla un poco, Una vez comprobamos que la tarta está en este punto, debemos apagar el horno y mantener la tarta durante un tiempo dentro. De esta manera se estaría evitando que la tarta sufra un cambio brusco de temperatura.


Bien y solo quedaría cubrir la superficie con la mermelada que más os guste :)
A que ha quedado bonita? A ver si alguien se anima a hacerla, creo que es muy sencilla y que por el resultado final merece la pena tener paciencia con la cocción.
"Una comida sin postre es un traje sin corbata"
Saludos y hasta la próxima :)