Hola muy buenos días a todos. El mes de julio ya va finalizando y estamos disfrutando de un segundo verano atípico. Ya con vacuna pero manteniendo todas las precauciones, intentando buscar esos lugares que nos llenan de paz y nos ofrecen momentos especiales.
Hoy es mi cumpleaños y quería reunir todo lo que me gusta en un postre. Una tarta especial compuesta de los ingredientes que más me gustan o me definen. Aunque no estén todos precisamente, sí que podemos encontrar gran parte de ellos.
Esta cheesecake de cookies es un sueño hecho realidad. La base de la tarta es una cookie gigante, al igual que el relleno y las galletas de decoración, todas van con la misma masa. El queso que define la tarta es el mascarpone, de mis favoritos, con toque a la vainilla...y no puede faltar una cobertura de chocolate crujiente. ¿Se puede pedir más? En esta ocasión os aseguro que no. Es un placer al alcance de la mano. Se puede elaborar en casa tranquilamente. Sólo hace falta horno para las galletas. Lo demás es respetar tiempos de enfriado en la nevera.
Si no puedes esperar más, acompáñame que te muestro con detalles la elaboración de esta tarta de pinta americana que será la reina de la fiesta:

Ingredientes: Para un molde de 16 cm.
Para la base y decoración de galletas:
- 125 grs. mantequilla punto pomada
- 125 grs. azúcar moreno
- 1 pizca de sal
- 1 huevo
- 1 cdta. esencia o extracto de vainilla
- 200 grs. harina de fuerza
- 80 grs. de pepitas o chocolate troceado
Para el relleno cheesecake:
- 250 grs. queso mascarpone
- 200 ml. nata
- 150 ml. leche
- 1 cda. extracto de vainilla
- 80 grs. cookies troceadas
- 120 grs. azúcar
- 4 láminas de gelatina neutra
Para la cobertura:
- 100 grs. de chocolate
- 20 ml. nata o leche
Para la decoración de nata:
- 200 grs. nata
- 40 grs. azúcar glass
- 1 cdta. extracto vainilla 
Preparación: En primer lugar comenzamos con la base de galletas. 180 grados 12 minutos. Comenzamos batiendo el azúcar con la mantequilla, hasta lograr una textura de crema. Agregamos el huevo y la vainilla. Integramos.
Luego tamizamos la harina, agregamos la pizca de sal y vamos añadiendo a la masa. Yo en este proceso uso una espátula. Una vez homogénena es el turno de las pepitas de chocolate. Trabajamos muy bien esta masa que no hace falta sacarla del bol. La tapamos con papel film y la llevamos a la nevera una media hora.
Pasado este tiempo, cubrimos la base de nuestro molde con papel vegetal y engrasamos los laterales. Extendemos aproximadamente la mitad de la masa para la base de nuestra tarta. Presionamos con ayuda de una cuchara o nuestras manos hasta que quede uniforme. Le dejé un grosor de 1 cm. Mientras precalentaba el horno, llevé el molde a la nevera. Horneamos unos 15 minutos a 180 grados. Vamos vigilando y retiramos cuando comience a estar dorada.
Con la otra mitad de la masa haremos galletas que nos servirán para el relleno y decoración de nuestra cheesecake. Formamos bolitas que aplastaremos ligeramente en la bandeja de horno con papel sulfurizado. Debemos dejar espacio entre ellas ya que tienden a crecer durante el horneado. Las tenemos unos 10-12 minutos a 180 grados. Dejamos enfriar todo completamente en una rejilla antes de continuar con nuestra cheesecake.



Espero que os haya gustado esta tentación. Es de ésos postres que elaboras para una ocasión especial. Que gusta compartir con los tuyos, que traen recuerdos e historias y otras nuevas que vendrán.
Este año ha sido bastante difícil para muchos de nosotros y a veces debemos recompensarnos con pequeñas delicatessen como ésta. No os podéis imaginar la textura que da el mascarpone a esta tarta. Es toda una delicia. ¡Hoy es un día para celebrar y disfrutar de momentos dulces cómo este!
Un abrazo y nos vemos muy pronto!
Maribel García