Hola a tod@s, esta receta que os doy a continuación, es perfecta para un postre de verano, no necesita horno, así que se agradece por el calor que genera y el gasto de luz… haces la base de la galleta, la metes un rato en el refrigerador para que se endurezca, haces la mezcla de queso y metes a la nevera por varias horas y como pasa siempre, si lo haces de un día para otro, todavía mejor…
Así que ahí os va esta maravilla…

Tritura las galletas, reserva. Derrite la mantequilla en el microondas. En un bol, mezcla las galletas, trituradas, el azúcar, la sal y la mantequilla, va a quedar como una arena. En un recipiente de silicona o en un molde para tartas desmoldable, de aproximadamente 20 cms de diámetro, coloca la base de galletas, aplanando con la ayuda de una cuchara que quede lo más homogéneo y raso posible.
En un bol, bate con una batidora de mano, o eléctrica , (yo lo hice a mano) el queso crema, la leche condensada, agrega el zumo de limón, la ralladura y la esencia de vainilla, mete en la nevera.
Un rato antes de batir la nata, mete en el refrigerador las aspas de la batidora, la nata y el recipiente donde vas a batir para que estén lo más frío posible para que monten perfectamente y con más razón en verano. Bate la nata hasta que monte, saca de la nevera la mezcla de quesos y mezcla todo con movimientos envolventes. Añade la gelatina que ya has disuelto en un poquito de agua y vuelve a remover, debe quedar una mezcla suave, cremosa y firme a la vez.
Saca el molde con la base de galleta, e incorpora esta mezcla lista, aplana que quede bien repartida y mete en la nevera mínimo 6 horas y como dije antes, de un día para otro, todavía mejor.
Da para 8 personas aproximadamente