
¡Qué guay! ¡Estoy súper feliz! ¡¡¡Y es que por primera vez he resultado agraciada en un concurso!!! Yujuuuuuuu!!!!!!!!!
Gracias a los mini magnums de curd de limón y leche condensada que preparé para el segundo reto limonero organizado por La Lechera, ¡me han premiado con un pedazo de lote de productos La Lechera! ¡¡No puedo estar más feliz!! ^_^ Estoy segura de que les voy a dar un muy buen uso. Cuando los reciba, os enseñaré el lote a través de Instagram. ¡Qué ilu!
Así, con mis niveles de felicidad por las nubes, y a pesar de que sé que no voy a resultar premiada por segunda vez consecutiva, no he podido resistirme a aceptar el tercer y último de los #retoslimoneros del verano. Tomar parte en este tipo de concursos me ayuda a estrujarme el cerebro, pensar otras recetas que, de no haber participado, probablemente jamás probaría. 
Siguiendo la línea anterior, durante esta semana, La Lechera y Vahiné nos invitan a preparar una tarta fría que contenga limón y leche condensada.
Desde el minuto uno supe que elaboraría una cheesecake sin horno. En casa, en época de verano, nos encanta este tipo de postre: fresquito, cero empalagoso, rápido y nada engorroso de preparar.
Como base, para contrastar el sabor cítrico, he utilizado galletas Oreo.
Por su parte, el interior es súper ultra cremoso y suave, como una mousse. Creedme. Os aseguro que cada cucharada será como si os llevaseis una nube a la boca: ligereza, cremosidad y esponjosidad juntas en forma de tarta de queso.
Para la cobertura he elaborado una ganache de Oreo.
Y la combinación de las tres partes no puede resultar más irresistible. Probadla, y me contáis. Es especial.
Cheesecake de limón y leche condensada con ganache de galletas Oreo:
INGREDIENTES (para un molde alto de 15cm)
- Para la base:
- Para el relleno:
- Para la ganache de galleta Oreo:
PREPARACIÓN
- Para la base:
- Para el relleno:
- Para la ganache de Oreo: