¿Notáis el calor? ¡Pues hay que ponerle remedio! Por eso, os traigo una receta que os va a encantar si, como yo, adoráis los postres fríos y refrescantes en esta época del año. Sin horno. Con cítricos. ¿Puede sonar mejor? ¡Pues encima es una tarta de queso! ¡Aquí tenéis una cheesecake de naranja con la que disfrutar del verano con un postre delicioso, fresco y súper fácil de hacer!

El año pasado hice una tarta de melón sin horno que fue todo un éxito y quería repetir el éxito que conseguí el año pasado con ese postre. Es verdad que esa tarta era más llamativa (el melón al final no es un ingrediente típico de tarta), pero está igual de deliciosa (o más) que la del año pasado. Os lo aseguro. En vez de tirar de yogur, que es la base de la de melón, he tirado de queso, tarta de queso, lo que la convierte en una opción perfecta.
Un sabor delicado a queso, frío, refrescante, no muy dulce, con el toque de la naranja natural que le da el punto definitivo a esta tarta, con base de galleta (¡que me encanta!), que se va a convertir en vuestra nueva favorita. Ya tengo una tarta igual de limón en el blog que siempre que hago es un éxito y que tenéis que probar también, pero esta cheesecake de naranja os va a encantar, porque no estáis acostumbrados a un postre así con naranja y una textura tan deliciosa, con un punto a mousse que es una pasada.
Las cheesecakes sin horno son la opción perfecta para celebrar un cumpleaños con este calor... ¡O cualquier cosa! Esta opción con naranja es maravillosa y os animo a que la probéis en casa porque os va a encantar. ¡Apuntad: cheesecake de naranja sin horno!

Dificultad: Fácil
Horneado: Sin horno
Tiempo: 30 mins (aprox)
Temporada: Verano
Raciones: 12 personas
Etiquetas: Postre, tarta
- Comenzamos con la base de la tarta. En una bolsa para congelar metemos las galletas y con la ayuda de un rodillo vamos machacándolas hasta conseguir convertirlas en migas.
- Derretimos la mantequilla. Mezclamos con la galleta.
- Cubrimos la base de un molde de 20 cm con la mezcla. Con un tenedor vamos aplastando bien la base para que quede bien firme. Metemos en la nevera mientras preparamos el relleno.
- En un cuenco con agua fría, añadimos las hojas de gelatina. Dejamos reposar 5 mins para que se ablanden e hidraten.
- Mientras, montamos la nata con 60 gr de azúcar hasta que quede firme. Reservamos.
- En un bol amplio, mezclamos el queso crema con el zumo de naranja, la ralladura y el azúcar restante. Reservamos.
- Cuando la gelatina esté bien hidratada, en un cazo ponemos la leche y llevamos a fuego medio alto. Cuando esté a punto de hervir, retiramos y añadimos la gelatina bien escurrida. Revolvemos bien hasta conseguir que se disuelva en la leche.
- Añadimos la leche a la mezcla de queso y naranja. Mezclamos bien.
- Acabamos añadiendo la nata montada. Lo mezclamos bien con una espátula mediante movimientos envolventes, no queremos que la nata se baje.
- Vertemos en el molde y alisamos la superficie con la espátula. Cubrimos con papel film y llevamos a la nevera al menos 8-12 horas, hasta que veamos que tiene la consistencia suficiente.
- Para decorarla yo he usado nata montada, rodajas de naranja, galletas en polvo y hojas de hierbabuena.
- Servimos en frío.

¡A disfrutar!
Podemos usar cualquier cítrico en vez de naranja, o una mezcla de ellos.
Es importante mantener bien fría la tarta.