90 gr de harina de almendras
120 gr de azúcar
60 ml de aceite de girasol
90 ml de zumo de naranja
Ralladura de media naranja
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de levadura química
1 cucharadita de vainilla liquida
1 pizca de cremor tártaro (esto es opcional, sirve para dar firmeza a las claras, pero no es imprescindible)
15 gr de cacao puro (yo uso la marca Valor)
Para decorar:
75 gr de azúcar glass
Zumo de naranja (el suficiente para hacer el glaseado, yo necesite unas 5 cucharadas)
1 o 2 cucharadas de cacao puro
PREPARACIÓN:
Lo primero que haremos es montar las claras a punto de nieve en la thermomix.
En un bol mezclamos la harina de espelta, la harina de almendras, el azúcar, la sal, la ralladura de naranja y la levadura. Reservamos.
A continuación ponemos las yemas, el zumo de naranja, el aceite y batimos 15 segundos a velocidad 4.
Incorporamos la mezcla de harinas, azúcar, ralladura de naranja, sal y levadura, batimos 20 segundos a velocidad 4.
Ahora vamos a sacar esta mezcla a un recipiente grande y con una espátula iremos añadiendo poco a poco las claras montadas. Hay que mezclar con movimientos envolventes. Dividimos la masa en dos recipientes y a uno de ellos le ponemos cacao y mezclamos bien..
Echamos la masa en el molde. Primero masa de naranja, luego masa de cacao y así sucesivamente hasta que se acaben.
Os recuerdo (ya lo explico más arriba) que este tipo de moldes no se debe engrasar. Parte de su función consiste en que la masa se "agarre" a las paredes, pues después al acabar la cocción lo pondremos boca abajo. Es característico de los chiffon cakes que las paredes estén algo "desconchadas" ya que al no engrasar el molde, cuando desmoldamos pasando una espátula o cuchillo romo por el borde se quede algo pegado.
Metemos en el horno a 180º, con calor arriba y abajo y sin ventilador, durante unos 40 o 45 minutos. Hacemos la prueba del palillo y si sale limpio ya lo tenemos hecho.
Inmediatamente después de sacar el molde del horno, le damos la vuelta con un paño y lo ponemos boca abajo apoyado en sus tres patitas. Se quedará un hueco que hará que el aire circule y el bizcocho no quede apelmazado.
Lo dejaremos así hasta que esté completamente frío. Entonces con una espátula o un cuchillo sin filo para no dañar el molde (yo usé una espátula de silicona que tengo muy finita), la pasaremos por todo el filo del bizcocho hasta que se despegue. Entonces se nos quedará pegado al fondo del molde y volveremos hacer lo mismo. Se despega con facilidad.
Una vez frío y desmoldado, prepararemos el glaseado con el azúcar glass, el zumo de naranja y el cacao, solo hay que mezclar bien. Pintaremos con el glaseado la superficie del bizcocho.

Una vez montadas, las reservamos.
En un recipiente ponemos la harina de almendra, harina de espelta, sal, azúcar, ralladura de naranja y levadura.

Y nada mas salir del horno damos la vuelta y dejamos apoyado en sus "patitas", hasta que se enfríe