Existen diversas versiones sobre el origen de este platillo típico de las Fiestas Patrias. La más popular dice que este platillo fue inventado por las monjas agustinas del convento de Santa Mónica en Puebla, para celebrar tanto la reciente Independencia de México, como el santo del nuevo emperador, Agustín de Iturbide. Aprovechando los productos de temporada como la granada y la nuez de Castilla, las monjas agustinas prepararon un plato que llevara los colores del ejército trigarante: verde, blanco y rojo.
Otro relato más romántico que el anterior está descrito por el famoso escritor Artemio de Valle-Arizpe. De Valle-Arizpe detalla que en el ejército trigarante existían tres soldados cuyas novias vivían en Puebla. Emocionadas por la Independencia y por tener de vuelta a sus enamorados, decidieron crear un platillo para engalanarlos. Cada una eligió un ingrediente que representara el color del ejército y encomendadas a la Virgen del Rosario y a San Pascual Bailón, se dispusieron a cocinar. (Leer más aquí)
La receta
Como saben, no me gusta complicarme la vida, y menos en la cocina. Se trata de disfrutar ¡caray! así que un día que tengan muchas ganas de probar algo nuevo y rico, la pueden hacer.
En este caso yo sustituí la carne molida por hongos cremini, pero ustedes pueden usar carne (ya no sería vegetariano) o champiñones o portobello bien picaditos. Para la nogada (que la hice dulce), usé queso de cabra, nueces de castilla (obvio) y lechada de almendra, pero también pueden usar queso cotija y leche de vaca si no tienen problema.

Ingredientes:
(Para 4 chiles)
4 chiles poblanos asados, pelados y desvenados.
Relleno:
1 cucharada de aceite vegetal
1/2 cebolla picada
1 diente de ajo pequeño picado
300 gr de hongos cremini o 375 gr de carne molida
1 taza de jitomate pelado, picado y sin semillas
1/2 manojo de perejil chico, picado
1 cucharada de uvas pasas
1 cucharada de almendra peladas y picadas (aunque yo usé macadamias)
1 cucharada de acitrón picado (yo no encontré)
2 clavos de olor molidos o una pizca en polvo
1 cucharada de piñones
1/2 durazno picado
1/2 plátano macho maduro pelado y picado
1/2 manzana picada
sal y pimienta al gusto
Nogada:
1 taza de lechada de almendras
1/2 taza de queso de cabra o queso fresco
1 1/2 taza de nuez de castilla pelada
1 pizca de canela en polvo
1/2 cucharada de azúcar (o al gusto)
Para decorar:
1/2 taza de semillas de granada roja
perejil picado
Cómo hacer:

El relleno:
En una sartén grande, a fuego medio, calienta el aceite, agrega la cebolla, el ajo y sofríe hasta que estén transparentes (3 o 4 minutos aprox)
Agrega los hongos (o la carne) y remueve hasta que se cocinen. Agrega el jitomate, las pasas, almendras, acitrón, piñones, durazno, plátano y manzana. Mezcla bien y sazona con las especias.
Deja que se cocinen, hasta que la fruta se haya ablandado (o la carne, si usaste, se haya terminado de cocer). Retira del fuego y reserva.
La Nogada:
Licua todo hasta tener una salsa espesa. Si queda muy ligera o aguada, agrega más nueces y si está muy espesa, añade más lechada. Puedes endulzarla o salarla, según desees. Refrigera, preferentemente, antes de servir.
Para servir:
Sólo rellena los chiles con el guisado, báñalos con la nogada hasta el momento de servir. Decora con las semillas de granada y el perejil picado.
Espero les guste tanto como a mí. Si tienen dudas o comentarios, me encantará leerlos.
Nos leemos pronto. Mientras tanto, cuídense, amen y disfruten.