Mi hija María y yo nos hemos puesto manos a la obra con esta manualidad para que repartir caramelos la noche de Halloween sea mas divertido. Es muy fácil de hacer y unos simples cupa-chups se pueden convertir en fantasmas, además a los niños les gusta participar en su elaboración.
Es necesario...... Papel de seda de varios colores (blanco, naranja y morado ) Chupa-chups Cuerda negra Rotulador negro Un trozo de corcho Una bandeja de cartón con blonda del tamaño que le venga bien al corcho (redonda o cuadrada) Así se hace..... Cortar unos cuadrados del papel de seda teniendo en cuenta el tamaño de nuestros chupa-chups ( yo los he cortado de 15 por 15). El naranja lo he puesto doble y el blanco triple para que no se transparentara el envoltorio original. Ponemos la chuche en medio envolvemos con el papel y atamos con un trocito de cuerda. Solo nos queda dibujarles las caritas como mas nos gusten y el fantasma esta terminado. Forrar el corcho con papel de seda morado y pegarlo a la bandeja. Por último clavar los chupa-chups en el corcho y listos!!