GASTRONOMIA DEL SIGLO XX : COCINA DEL BIENESTAR : SIMONE ORTEGA
SIMONE ORTEGA
Simone Ortega nació en Barcelona el 29 de Mayo de 1919 y murió en Julio de 2008. Su padre era un empresario de origen francés que tenía una fábrica de caucho en Badalona. Estudió en el Liceo donde se cultivó con la música que sería su gran afición.
La Guerra Civil le impidió estudiar una carrera, pero desde su juventud leyó mucho. Fue enfermera en San Sebastián antes de dedicarse a la puericultura en una clínica. En casa de los Garrigues conoció al que sería su segundo marido, el joven Ortega. Se casaron en 1949 y se instalaron en Madrid de dónde ya no se movió. Al casarse pasó a firmar con el nombre de Simone Ortega.
“----Tras años de trabajo en la cocina, con la colaboración de las cocineras de la casa, nació un volumen abotargado de 700 páginas con la habitual portada de Daniel Gil, una de las señas de identidad de la editorial Alianza, y dibujos del tamaño de cada cucharada cortesía de una amiga de la familia que muestran el obsesivo nivel de detalle con el que Simone concibió su trabajo. El objetivo, poder darle a alguien el libro y que fuese capaz de cocinar un plato sin saber nada de cocina.
Un libro que Simone, aclara en la introducción que se trata de recetas concebidas para mujeres (y muchas veces hombres). Mi madre tenía claro, quizá porque era francesa, que los hombres debían aprender a cocinar, recuerda Inés.
En 1987 Simone recibió el Premio Especial de Gastronomía. Enseñaba en un Instituto de Enseñanza Secundaria de Madrid y escribía sus libros de cocina.
Gracias a su personalidad, su libro fue el más vendido en la España democrática después de la Biblia y el Quijote. Se decía que el éxito del libro de 1080 recetas de Cocina, era que si uno seguía los pasos al 100% las recetas salían. Hermanó la cocina francesa y la española y se puso del lado de Ferrán Adrián cuando todos le atacaban.
José Ortega Spottorno, su marido, fue él quien tuvo la idea de 1.080 recetas de cocina. No le costó convencer a su esposa, pero sí al consejo editorial de la editorial, que arrugó el morro mientras murmuraban nepotismo o anatema, ante la posibilidad de que la mujer del presidente publicase el que iba a ser el libro más voluminoso de la colección. Y de cocina, nada menos.
Se dice que Simone probó todas las recetas y si a la tercera vez no salían las eliminaban.
A menudo quedaba con Luis Irízar, el artífice de la Nueva Cocina Vasca, y con el gastrónomo Manuel Martínez Llopis, para paladear unas tostadas de trufas de temporada. En 1993 visitó por primera vez El Bulli, y siempre defendió a su amigo Ferrán Adrià, a quien consideraba el cocinero que había puesto a la cocina española en el número uno.