Preparación:
Batimos la mantequilla con el azúcar a velocidad media hasta que comience a blanquear.
Añadimos los huevos, de uno en uno, y la pasta o extracto de vainilla, sin dejar de batir.
Agregamos la mitad de la harina, la levadura y la sal, previamente tamizados, batimos a velocidad mínima. Incorporamos el resto de la harina.
Cogemos nuestra masa y la amasamos ligeramente hasta darle forma de bola y la aplastamos.
La envolvemos en papel film y la llevamos al frigorífico durante una hora.
Para el relleno
Mezclamos en un bol el azúcar moreno y la canela.
Sacamos la masa del frigorífico, cogemos la mitad de la misma y la estiramos con un rodillo formando un rectángulo aprox. de 30 x 15 y de o,5 cm. de grosor.
Untamos la mitad de la mantequilla sobre la masa y ponemos encima la mitad de la mezcla de azúcar moreno y la canela, presionamos para que se adhiera bien.
Enrollamos la masa en forma de rollito desde el lado más estrecho del rectángulo, en papel film y lo llevamos al frigorífico 30 minutos.
Repetimos con la otra mitad de masa reservada.
Precalentamos el horno a 175º C.
Sacamos la masa de la nevera y la cortamos en trozos de unos 2 cm. Disponemos las galletas sobre papel de horno, con separación entre ellas. Horneamos a altura media durante unos 11-12 minutos o hasta que comiencen a dorarse muy levemente por los bordes (deben quedar tirando a pálidas).
Dejamos enfriar las galletas en una rejilla.
Para el glaseado
Ponemos en un bol el queso y el azúcar glas, batimos hasta que se integren bien.
Añadimos la cucharada de leche y seguimos batiendo hasta que la crema esté homogénea y sin grumos.
Aplicamos el glaseado sobre nuestras galletas de canela con ayuda de una cuchara.
Que ricas!!!

FUENTE: "Megasilvita"