Qué es, tipos y clasificación
En este artículo te voy a explicar en profundidad uno de los ingredientes protagonistas de la panadería, tanto para la elaboración de masas dulces, saladas como cualquier otro tipo de masas: LA HARINA. ¿Qué es la harina? ¿Cómo se usa? ¿Qué tipos de harinas hay y cómo se clasifican? ¿Qué es la fuerza? ¿Qué mide la fuerza? ¿O cómo influye el porcentaje de proteínas en las masas? Todas las respuestas a estas preguntas sobre la harina y muchas más a continuación.
La harina es un concepto que engloba muchos términos pero concretamente la harina no es más que el polvo que se obtiene de moler el cereal y/o otros alimentos ricos el almidón. La harina más habitual es la harina de trigo pero se puede obtener harinas de distintos cereales como la harina de centeno, la de cebada, avena, maíz e incluso existen otros tipos de harinas obtenidas de moler legumbres y frutos secos como la harina de garbanzo y la de almendra.
Ahora bien. ¿Cómo podemos clasificar las harinas? La primera forma de clasificar la harina es en función del cereal que se haya usado pero teniendo en cuenta que el mas usado es la harina de trigo vamos a hacer la clasificación de dicho cereal. Existen dos parámetros que nos ayudarán a hacerlo.
Una vez tenemos claro las diferentes partes del grano podemos entender qué es la tasa de extracción. Una harina puede contener mayor o menor proporción del grano entero. La tasa de extracción es la cantidad de harina que obtenemos a partir de una cantidad de cereal. Cuanto mayor sea la tasa de extracción más integral es la harina. Cuando hablamos de un 90% de tasa de extracción se trataría de una harina que contiene un 90% del cereal completo y se ha desechado un 10% de salvado y germen. Si fuese del 100% significaría que la harina es el producto de moler el cereal íntegro sin desechar nada. Por lo tanto una harina integral sería una harina con el 100% de extracción. Una harina blanca muy refinada posee una extracción aproximada del 70% lo que representan que casi todo el salvado y el germen se han retirado.
La mayoría de las harinas se someten a un proceso de refinamiento para que queden más blancas, es decir, retirar el salvado y el germen. La forma de hacerlo generalmente es utilizando un tamiz. Los motivos para refinar la harina son dos:
Los valores de la siguiente tabla son aproximados:
La harina esta compuesta por dos proteínas: la gliadina y glutenina. Ambas forman lo que todo el mundo conoce como gluten. El gluten es el pilar del pan. Es el responsable de dar elasticidad, consistencia y esponjosidad.
La cantidad de gluten, es decir, la cantidad de esas proteínas, es lo que nos va a determinar cómo vamos a trabajar esa masa, cómo se va a hidratar, si va a ser más o menos elástica o si va a ser más o menos fácil trabajar con ella, cómo va a retener los gases y si va a mantener las formas de las piezas que hagamos.
Normalmente una mayor presencia de gluten en una harina, hace que la masa absorba más agua, sea más elástica y fermente mejor dando mayor rendimiento y además hace mas compacta la miga. Hablamos de proteínas para relacionar con la fuerza de una harina pero también es importante mencionarla calidad de esas proteínas, de ese gluten. Si la harina no tiene gluten en cantidad y calidad suficientes, no se forma una estructura lo suficientemente densa ni sólida como para que la miga sea adecuada. Por eso no todas las harinas con alto contenido de proteínas son harinas de fuerza. La fuerza de una harina también depende de la extensibilidad, elasticidad y la tenacidad.
Esto no es más que una breve introducción a las harinas de trigo. Este tema da para mucho más pero nos sirve para entender mejor este ingrediente y su papel en la elaboración de panes.


