Para 4 personas

Tiempo de preparación: 1 hora
La Coca de cebolla es típica de mi tierra, Tarragona. ¿Has oído hablar de ella? Es un bocado espectacular y muy sencilla se preparar. Queda una preparación muy ligera y crujiente que encantará a todos. Su aspecto puede parecer el de una pizza, pero no tiene mucho que ver. En casa nos encanta y estoy segura que una vez que la preparares, repetirás muchas veces.
1.- Prepara la masa. Coloca en un bol la harina, la levadura, la sal, el aceite y el agua. Mezcla con una espátula y cuando ya no puedas seguir trabajando la masa con la espátula, utiliza las manos y sigue amasando, 4 o 5 minutos, hasta integrar todos los ingredientes. Deja que repose durante 30 minutos en el bol tapado.
2.- Cocina la cebolla y los pimientos. Corta la cebolla en juliana y cocínala poco a poco en una sartén con un chorro de aceite de oliva hasta que empiece a tomar color aproximadamente en 20 minutos. Asa el pimiento en el horno con calor arriba y abajo a 250 grados durante 20 minutos.
3.- Estira la masa. Coloca la masa en la mesa enharinada, quítale el aire con las manos y estírala con el rodillo dándole la forma rectangular. Lleva la masa a una bandeja sobre papel de horno. Coloca encima la cebolla bien repartida y las tiras de pimiento. Riega con un buen chorro de aceite de oliva.
4.- Hornea en la parte central del horno a 230 grados durante 20 minutos o hasta que veas que la masa está dorada.
Ya sabes que todos los hornos no calientan igual, sácala cuando veas que la masa está dorada.
Esta coca se come fría, así que déjala que enfríe antes de comerla.
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