Yo misma me sorprendo de los resultados. La verdad sea dicha.
Estaba tierno, jugoso y con el dulzor perfecto. Además, doblemente delicioso gracias al crumble crujiente de canela.
Si quieres probarla puedes hacerla también con manzana o cualquier otra fruta.
Coca de ruibarbo con crumble de canela
Ingredientes
• 700 gramos de ruibarbo o la fruta que esté a tu alcance (manzana, pera, fresa...),
• 450 gramos de harina,
• 1 c/p de canela en polvo,
• 425 gramos de azúcar,
• 1 pizca de sal,
• 150 gramos de mantequilla fría + 250 gramos de a temperatura ambiente,
• 1 sobre de azúcar avainillado,
• 4 huevos (M),
• 75 gramos de maicena,
• 1 sobre de levadura en polvo Royal,
• 75 gramos de almendra fileteada, grasa.
Preparación:
Limpiar el ruibarbo y picarlo en trozos.
Para el crumble, poner en un cuenco 200 gramos de harina, 150 gramos de azúcar, la canela y 150 gramos de mantequilla fría en copos. Empezar a masajear con los dedos o con la batidora con varillas de rizo hasta conseguir grumos. Reserva.
Para la base, poner en un cuenco 250 gramos de mantequilla, 250 gramos de azúcar, la pizca de sal y el sobre de azúcar avainillado.
Encender el horno a 200°C calor arriba y abajo o 175°C con aire.
Con la batidora con varillas redondas batir la mantequilla hasta que esté cremosa.
Añadir los huevos de uno en uno mezclando con cuidado.
Mezcla la harina, la levadura y la maicena. Tamiza encima de la masa e intégrala con cuidado con una espátula.
Engrasa una fuente de 32x39 y rellénalo con la masa. Alisa y cúbrelo con el ruibarbo. Reparte ahora el crumble, las almendras y mete la fuente en el horno por espacio de 35 minutos.
Mientras derrite 50 gramos de mantequilla y 5 minutos antes de que esté el pastel repártela por encima.
Saca la fuente del horno y espolvorea unos 25 gramos de azúcar por encima.
Deja enfriar y córtalo en porciones.
Se recomienda comer templado pero frío y al día siguiente sigue estando igual de rico.