
Además del agua, la cerveza, el vino, los batidos y los refrescos, existen otras bebidas que se convierten en los mejores aliados para la calidez de los días y veladas de verano. Se trata de los cócteles, de los cuales puedes disfrutar en tu casa con toda tranquilidad sin necesidad de trasladarte a un local especializado en ellos. Si cuentas con las bebidas apropiadas y sigues una serie de pautas para prepararlos, convertirás tu jardín o tu terraza en una auténtica barra de bar.
A pesar de que su consumo se suele relacionar con la sobremesa, lo cierto es que existen distintos tipos de estas bebidas dependiendo del momento en que se tomen, como nos explica Nicky Neikov, bartender de Flairconexion, empresa dedicada al bar catering, bar design y venta de equipamiento de barra profesional Evolution Bar Concept: "es mejor hacer esta división en función de si los cócteles y bebidas están relacionados con la comida o no". De esta forma nos encontramos con las categorías aperitivo, digestivo y party coktails.

Destacan porque se pueden consumir también fuera de las horas próximas a la comida o a la cena, acompañadas de algún picoteo como tapas, pintxos o algún snack o fruto seco. Sin embargo, Neikov recalca que "cuando la función de estos cócteles es puramente aperitiva, la combinación con comida no es apropiada". Los cócteles de este tipo que nos recomiendan desde Flairconexion son el Cosmopolitan o el Apple Martini, ambos elaborados con una base de vodka.

Lo que diferencia estos tipos de cócteles de los anteriores es que, los especialmente preparados como aperitivo "casi nunca superan la cantidad de 3-4 onzas (1 onza = 30 ml)", comenta el especialista. Sin embargo, los de carácter digestivo y los dulces no tienen límite de cantidades. Un cóctel digestivo que nos recomiendan los expertos, sería el conocido Mojito, con su toque especial de hierbabuena.


Una vez que tenemos los utensilios básicos y los ingredientes de los que queremos componer nuestro cóctel, hay que tener en cuenta una serie de cuestiones que apunta el especialista: los ingredientes y la cantidad de cada uno; el método de mezclar (remover, agitar, batir, macerar); el aspecto del cóctel; el sabor del mismo y el que se queda en la boca tras degustarlo; y el aroma. Si los cuidas todos, obtendrás resultados estupendos.
Con estas sencillas pautas y unas recetas de cócteles, podrás crear las mejores combinaciones con el fin de paliar el calor de los días veraniegos. Si tienes dudas sobre cómo prepararlos, siempre podrás hacer algún curso de los muchos que hay para aprender el arte de la mixología. Así, seguro que sorprendes a todos tus invitados.