
(Para 4 personas)
- 8 codornices
- 1 cebolla grande
- 1 cabeza de ajos
- 2 hojas de laurel
- 2 zanahorias
- Sal
- Pimienta negra molida
- 150 ml. de aceite de oliva virgen extra
- 125 ml. de vino blanco
- 125 ml. de vinagre
- Caldo de verduras (la cantidad suficiente hasta cubrir las codornices) o una pastilla de concentrado de caldo y agua ( la cantidad de agua también sería la necesaria para cubrir las codornices).
- 4 patatas
- Cordel de cocina para atar las codornices
En primer lugar, limpiaremos las codornices. Para ello, las cortaremos longitudinalmente por la parte central pero sin partirlas por la mitad en dos trozos. Basta con que se abran para poder retirarles las vísceras. También les quitaremos las plumillas que le queden.
Con el cordel de cocina las ataremos para que no se desarmen en el proceso del cocinado, cerrándolas bien la abertura que les hemos hecho para limpiarlas.
Salpimentaremos las codornices y las pondremos en una cacerola alta, mucho mejor si es de barro, con aceite de oliva caliente y las iremos dando la vuelta hasta que queden doradas por todos lados. En el momento en que estén doradas las sacaremos de la cacerola y las apartaremos.
Picaremos la cebolla bien finita., pelaremos los dientes de ajo y pelaremos las zanahorias y las cortaremos en rodajas finitas. Todo esto lo pondremos al fondo de la cacerola donde doramos las codornices y lo rehogaremos con el mismo aceite que nos quedó durante 10 minutos aproximadamente. Después añadiremos las hojas de laurel, el vino blanco y el vinagre. Dejaremos que se cocine a fuego medio durante 5 minutos y pondremos en la cacerola las codornices. Las cubriremos con caldo de verduras hasta que queden cubiertas. En caso de no disponer de caldo de verduras, podéis usar una pastilla de caldo concentrado y añadir agua hasta cubrir.
Cocinaremos las codornices hasta que éstas estén tiernas. El tiempo de cocción puede variar dependiendo de si las codornices que preparáis son de campo o de criadero. Las primeras son algo más duras que las segundas, esto se debe a que las de campo se mueven mucho más que las de criadero y son más fuertes.
Es recomendable que durante la cocción de las codornices probéis si el caldo está bien de sal. Si fuese necesario, podéis añadirle un poquito más.
Cuando las codornices estén tiernas, las sacaremos de la cacerola y les retiraremos, con cuidado, el cordel. Si nos ha quedado mucha salsa podemos dejar que se reduzca durante unos minutos más. Si la cantidad de salsa y la textura está a vuestro gusto, sólo tendréis que emplatar las codornices y ponerles la salsa con sus verduras por encima.
A modo de guarnición, podéis freír unas patatas. Son la compañía perfecta a este tipo de recetas caseras "de las de toda la vida". Podéis freírlas con la forma alargada tradicional o en forma de bolitas como las de la foto (con un utensilio que les dé esa forma).
Gracias por suscribirte, Un beso. Chus