Hay un momento en la vida de toda cocinera casera en el que descubre que la col es mucho más que esa hortaliza aburrida de las abuelas. Te lo digo por experiencia: el día que probé un buen coleslaw casero, con una salsa cremosa y bien sazonada, cambió mi forma de entender esta verdura. Resulta que llevaba años subestimándola.
Lo interesante es que esta hortaliza es increíblemente versátil y, además, está ahí todo el año en la frutería a buen precio. Puedes usarla cruda en ensaladas frescas, cocida en sopas reconfortantes, rellena en rollitos, o incluso asada como acompañamiento de carnes. Aprovecha que es de temporada para experimentar con ella sin culpa.
Te traigo un repaso por las mejores formas de prepararla: desde clásicos que no fallan hasta recetas que te sorprenderán, porque aquí encontrarás opciones para todos los gustos y todos los días de la semana.
El clásico indiscutible. Aquí verás cómo preparar esta ensalada crujiente con una salsa cremosa al estilo norteamericano, esa que piden en los restaurantes y que tú mismo puedes hacer en casa.

Todo lo que necesitas saber sobre una receta contundente y elegante a la vez: las hojas como envoltorio perfecto para un relleno jugoso de carne.

Para cuando quieras sorprender a los comensales sin carne en la mesa. Las setas dan una textura y un sabor que hace que nadie eche de menos nada.

Te sorprenderá lo suave y refinada que queda esta sopa cuando usas la variedad morada. Perfecta para un primer plato que deja buen sabor de boca.

Un repaso por la versión más clásica y accesible, esa que calienta por dentro y que puedes tener lista en menos tiempo del que crees.

Descubre cómo convertir esta hortaliza en un acompañamiento irresistible sin renunciar al toque gourmet que da una buena salsa de queso casera.
Aquí verás cómo usarla como acompañamiento de un plato de carne, cuando la asas se vuelve caramelizada y adquiere un sabor completamente distinto.

Para cuando quieras tenerla a mano todo el año: una receta de encurtido casero que da mucho juego en la cocina y dura semanas en el frigorífico.
Como ves, son muchas las formas de disfrutarla. Elige la que se adapte mejor a tu día, experimenta sin miedo y descubrirás por qué esta verdura ha sido protagonista en las cocinas europeas durante siglos.