Aunque estamos en invierno, a mí siguen gustándome las ensaladas. Cierto que este invierno no está haciendo demasiado frío, pero da igual, hasta en los inviernos más crudos, a mí no se me quitan las ganas de disfrutar de una buena ensalada.
Esta que os traigo hoy, la famosa coleslaw o ensalada americana de col, es especial porque aprovecha un producto que en invierno está de plena temporada y que hemos cultivado con éxito este año en el huertito urbano: el repollo o col blanca.
Parece que la ensalada de repollo tiene su origen en el imperio romano. Curioso como han sido, finalmente, los americanos quienes la han lanzado al estrellato. Está claro que son capaces de vendernos todo lo que se propongan. Tratándose de una ensalada con origen romano, yo se lo compro ya más tranquila.
Receta de la coleslaw
{ensalada de repollo y zanahoria}


Se trata de una ensalada muy crujiente gracias a la tersura de las hortalizas empleadas. Por eso mismo, si no se va a consumir de inmediato, es mejor reservar la salsa a parte, para evitar que la humedad de la misma haga que el repollo y la zanahoria se nos ablande.
Existen tantas variedades de esta ensalada como nos dé de si la imaginación. He visto recetas que incorporan manzana e, incluso, piña. El toque dulce de cualquiera de estas dos frutas, tiene que contrastar maravillosamente con la potencia de esta salsa. Será lo próximo que pruebe.
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