La coliflor es una de las verduras que más me gustan, pero también es verdad que hay muchas personas que no comparten ese gusto, al contrario, a quien no le gusta, la aborrece. Y eso me pasa en casa.....no le gusta a nadie de mi familia, así que me la preparo para mi sola que me encanta!!!
A mí la coliflor me gusta de todas las maneras, y aunque cuanto más condimentada es más buena, incluso solo hervida y con un poco de mahonesa está riquísima.
Una de las maneras más rápidas y sabrosa de preparar la coliflor es esta, al ajo arriero, es una receta fácil, sana y económica.
Esta receta con coliflor es mi aportación al reto de este mes de Color y Sabor de temporada, el reto en el que Pilar de Postres Originales, nos da a elegir entre una fruta y una verdura de temporada....este mes nos ha propuesto la coliflor y el kiwi, y como soy alérgica a esta fruta, me he ido sin pensar a preparar la coliflor. 
Aunque se puede comer cruda si es muy tierna, la coliflor suele tomarse cocida. Para prepararla, se limpia con cuidado, se quita el tallo y se cuece entera o en ramitos, destapada. Al hervirla suelen salir unos olores que son los que no gustan nada, para evitar esos malos olores hay un truco que consiste en poner en el agua de cocción una miga de pan mojada en vinagre.....esto se lo oí hace años a Karlos Arguiñano en la tele, como muchos de los trucos de cocina que sé.
En una sartén pon aceite a calentar con los ajos fileteados, sofríe y cuando empiecen a cambiar de color, añade el pimentón, mueve la sartén para que se mezcle con los ajos.
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La mejor manera de saber si la coliflor está cocida es clavar una aguja larga en el tallo, si está en su punto pasará facilmente.